Cultura

Con diversas actividades se conmemoró los 100 años de muerte de Medardo Ángel Silva

Con diversas actividades se conmemoró los 100 años de muerte de Medardo Ángel Silva

Conversatorios, propuestas teatrales, presentaciones musicales y dancísticas, romerías, artes plásticas, entre otras actividades fueron parte de una jornada que se realizó el lunes a propósito de los 100 años de fallecimiento del poeta guayaquileño Medardo Ángel Silva.

La jornada, organizada por la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas (CCNG), empezó desde tempranas horas con el inicio de un mural en el que se ejemplificaba la figura del autor de El alma en los labios. Al menos una docena de artistas plásticos participaron en esta propuesta, que al final de la tarde ya podía ser vista por quienes pasaban por el sitio.

Ubicado en la calle Pedro Moncayo y la av. 9 de Octubre (en la pared lateral de la entidad cultural), el mural al que se denominó El alma en el muro fue utilizado como escenario para selfies por parte de artistas y ciudadanos que se veían atraídos por la obra.

Para el director de la CCNG, Fernando Naranjo, esta, así como las demás actividades que se realizaron el lunes, denotan el apego que el ciudadano tiene hacia la figura de Medardo Ángel Silva y hacia "su rica obra".

Señala que los actos contaron con gran acogida por parte del público, poniendo de ejemplo a la masiva participación de espectadores durante la mañana en la proyección la película Medardo, dirigida por Julio Ortega. Esta actividad contó con un foro conducido por profesores de literatura.

Al rededor del medio día se realizó la colocación de una ofrenda floral al poeta en el parque San Agustín.

Para la tarde, a partir de las 17:30, una propuesta escénica dirigida por Hugo Avilés y protagonizada por Jeffeerson Herrera se tomó las calles del centro de Guayaquil. A través de cinco estaciones, en la actividad denominada Medardo recorre Guayaquil, el actor enunciaba los poemas de Silva.

Decenas de transeúntes se veían llamados por esta obra, cuya partida inició a la altura del parque Seminario (de las Iguanas), uno de los sitios que al poeta guayaquileña le gustaba frecuentar.

En la noche este encuentro a propósito de los 100 años de muerto de Medardo Ángel Silva, también se congregaron decenas de seguidores de la obra del autor del libro El árbol del bien  y del mal.

La gala arrancó con un conversatorio sobre Medardo a cargo de los historiadores y escritores Fernando Balseca (considerado uno de los mayores biógrafos de Silva) y Wilman Ordóñez (folclorista y director de la compañía Retrovador), y Enrique Riera (abogado), dirigidos por Fernando Naranjo.

En el encuentro, denominado Soy Medardo, se abordaron varios aspectos de la vida y muerte, así como del entorno del famoso cronista. Por ejemplo Balseca mencionó la particularidad de la poesía de Silva y sus motivaciones literarias.

En tanto Ordeñoz se enfocó en el tipo de música que se escuchaba en la época de Silva, y cómo esta pudo haber influenciado en su formación y su narrativa.

Por otro lado Riera habló sobre el marco jurídico de la muerte del poeta. Habló de las hipótesis que se plantearon en aquellos años (19119) alrededor del fallecimiento de Silva y de cómo la justicia no siguió los pasos pertinentes para esclarecer la muerte de bardo.

Luego del conversatorio, cuya duración fue de 30 minutos, vino una presentación musical a cargo de la saxofonista Soledad Silva y del pianista Luis Silva Guillén. Este último, además de ser director ejecutivo de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, es nieto de Fermín, hermano de Medardo. Los Silva entonaron El alma en los labios.

Uno de los últimos actos de la noche fue la presentación de la revista Cuadernos del Guayas, cuya edición fue dedicada a Medardo Ángel Silva.

Más música fue parte del encuentro. El ensamble vocal Arpegio dirigido por María de los Ángeles Terreros estrenó tres piezas musicales que llevan la letra de Medardo Ángel Silva.

La gala se finalizó con la presentación de la Unidad de Danza de la CCNG denomida Melancolía inmortal. La coreografía de este performance dancístico estuvo a cargo de Patricia Moreno. (I)