Cultura

Creencias esotéricas y populares para alcanzar los anhelos del 2020

Creencias esotéricas y populares para alcanzar los anhelos del 2020

Nos acercamos al último trimestre del 2019 y por la ventana ya se asoma el próximo año. El 2020 nos empieza a saludar con nuevas oportunidades de trabajo, de conseguir un título universitario, de comprar una casa, de realizar ese viaje soñado, en fin, de cualquier otra cosa que se tenga en mente.

Si bien es cierto que esta es una época de andelos y deseos, también debería ser aquella en la que se realice una introspección para reconocer qué hicimos bien durante el año que está por terminar y en qué podríamos mejorar para el que viene, eso sí, pero sobre todo plantearse metas que puedan ser medidas a corto, mediano o largo plazo y que nos aseguren ese crecimiento personal que nos conduce a la felicidad, así lo cree el psicólogo, Gino Escobar, quien sugiere que esta tarea no se la  deje para última hora.

Pero ¿Qué ocurre cuando queremos atraer todo esto solo desde el punto de vista espiritual, donde la fe y la esperanza van de la mano y aunque sean intangibles forman parte de la motivación que cada ser humano necesita para ser optimista y confiar en que sus deseos se cumplirán?

Mildred Quintero, guayaquileña de 38 años, quien trabaja hace 14 en una tienda de artículos esotéricos, comenta que siempre las personas van en busca de algo que los ayude a sentirse bien, en paz y felices, aunque para esto requieran objetos o rituales a los que la cultura les ha atribuido algún significado.

Sobre todo a aquellos que están ligados a la astrología, que parte de las tradiciones y creencias de que es posible construir significados de eventos celestes o de la metafísica, que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad, añade Quintero.

"La creencia esotérica tiene que ver mucho con la religión, aunque realmente no es un dogma es parte de la cultura del país", señala Mildred, quien ha realizado varios cursos de metafísica para orientar a las personas que llegan hasta el Rincón Mágico, ubicado en el Mall del Sur de Guayaquil en busca de algún objeto o ritual que los ayude a conseguir lo que desean.

Las pirámides egipcias son objetos que atraen la prosperidad y el crecimiento de un negocio y los árboles de pirita (piedra del oro) también sirven para atraer el dinero. 

Aquí se pueden observar rtículos de diferentes culturas y países. Están desde los huayruros o semillas propias de la Amazonía de Brasil, Ecuador  y  Colombia, los cuales según la creencia sirven para atraer la fama, suerte, dinero y fortuna, hasta las estatuas del dios Ganesha, las cuales  según la mitología hindú son buenas para abrir caminos, atraer la sabiduría y también la buena suerte.

Otros elementos asiáticos como la pagoda, la popular torre de cinco elementos, que según los maestros del Feng Shui ( Antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta, basado en la ocupación consciente y armónica del espacio ) sirve para contrarrestar las energías negativas y atraer la prosperidad o los cuarzos brasileños que son utilizados como puentes para conseguir deseos.

Sin embargo, Quintero afirma que en esta temporada por lo que la gente más pregunta es por los baños de fin de año, los cuales contienen 33 esencias diferentes y sirven, al igual que otros amuletos para la prosperidad y la buena suerte. Ella añade que este tipo de rituales son muy típicos de la cultura indígena. "Nuestros ancestros, quienes adoraban a la tierra, al sol y a la naturaleza realizaban estos rituales de purificación a base de hierbas o esencias para liberarse de las malas energías y atraer cosas positivas para el nuevo año", señaló.

En la actualidad parte de la cultura popular cree en este tipo de baños que inician desde el 21 de diciembre, con el baño de flores, el cual debe realizarse en el momento en que los ángeles descienden, previo al nacimiento de Jesús para los cristianos, asegura Quintero. El baño final debe hacerse el 31 de diciembre, de preferencia en horas de la tarde, para dedicar una hora a concentrarse en pedir todo lo que se desea para el nuevo año.

"El baño de flores sirve para limpiar todo nuestro cuerpo y nuestro espíritu para recibir a Jesús, a quien el cristianismo reconoce como el hijo de Dios", asegura Mildred y manifiesta que este traerá un florecimiento tanto en la salud, como en el amor y la familia.

Mildred Quintero estudió metafísica para orientar mejor a las personas que la visitan

Ella dice que lo ideal, luego del baño de flores, es hacer una petición y colocarla debajo del árbol de Navidad, para que los ángeles se la lleven a su llegada. Para el baño de fin de año se realiza el ritual con un champagne especial, preparado con 33 esencias y una vela para pedir 7 deseos, además de un jabón especial y el amuleto que pertenece al animal del 2020, el cual, según el horóscopo chino es la rata.

Al igual que purificar el cuerpo y el espíritu es importante, cuidar del espacio físico en donde se acumulan las energías también lo es, por eso las personas acostumbran a arreglar y limpiar  sus casas  o negocios, los días previos a la Navidad. Esta creencia milenaria es de origen japonés y se la conoce como el osoji ‘gran limpieza’ el cual tiene un componente espiritual y metafórico. "Al limpiar la casa físicamente es como si se limpiase también el alma y la vida de sus habitantes y se puede comenzar así el año nuevo desde cero, purificados, limpios física y espiritualmente", señala Quintero.

La limpieza del osoji es exhaustiva y cubre especialmente rincones y áreas que se han ido dejando de lado durante la limpieza diaria y semanal, en un intento de limpiar concienzudamente todos los rincones de la casa y comenzar el año «de buena manera». También incluye pagar deudas o facturas pendientes y básicamente hacer todo aquello que tengas pendiente antes de terminar el año.

No importa cual sea el método o en lo que crea cada persona para lograr sus objetivos, lo importante es no desear el mal a nadie, ni hacer daño, sino por el contrario,  ser positivos y pensar con optimismo y más que nada desear siempre el bien ya que todo lo que deseas regresa a tí, como un boomerang, finalizó Quintero. (E)