Cultura

Crítica de teatro: ¿El teatro que nos merecemos?

Crítica de teatro: ¿El teatro que nos merecemos?

Por Ofelia

Este mes decidí sumergirme en la oferta digital que nuestra realidad pandémica nos ofrece. La primera experiencia fue Ellas pueden! (sí, con un solo signo de exclamación), un medley de microteatro producido por el Teatro Sánchez Aguilar y con las actuaciones del siempre vivaz Fabo Doja y Michelle Prendes.



Mañana Ellas Pueden! Dos brillantes obras de teatro breve, con la actuación de @fabodoja y @michelleprendes y bajo la dirección de Santiago Sueiras. 4 Personajes 2 Actores 2 Historias Todo esto en una sola función. ¿Aún no tienes acceso al plan de mañana? No pasa nada, aun puedes adquirir tu ticket a Ellas Pueden! en: Pag web: teatrosanchezaguilar.org App: Teatro Sánchez Aguilar Y recuerda que puedes acompañar tu noche con un delicioso combo del @cafevinobar ------------ Estamos preparando el regreso, recuerda que por tu seguridad todas las compras serán a través de nuestra APP. Descárgala en Android e iOs: Teatro Sánchez Aguilar Gracias al apoyo de @angloecuatoriana_ec @cc_latorre @cc_lasterrazas @buenavistaplaza_ec

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La propuesta comenzó con La primera vez, una adaptación de Chekhov (todas sus obras están en el dominio público desde el 2018) sobre una perseverante aspirante a actriz. La segunda, Hoy vengo dispuesta a todo, siguió la fórmula tradicional de microteatro, con “final sorpresa” incluido. Debo destacar la calidad de la filmación y atención al detalle en los cortes e iluminación. No podía esperar menos de esta institución.

¿Lo mejor? El 80 % de cada entrada va directo a los artistas. Puntos extras para el Sánchez.

Mi segunda exploración digital fue Las cosas no dichas, del magistral Tennessee Williams, el pasado fin de semana a través de la plataforma de TicketShow.

Esta transmisión fue, francamente, un desastre. Sufrí 45 minutos de enfoques temblorosos, imágenes sin claridad y actrices decapitadas por los cortes de cámara. Cuando finalmente llegaron los aplausos, suspiré aliviada. Un momento… ¿Aplausos? ¿Un teatro lleno? Googleé la producción y comprobé que era del 2012.

Es decir, acababa de pagar $10 por una grabación amateur de hace ocho años. ¿Burla? ¿O simplemente falta de exigencia de parte de nosotros como público? La falta de calidad, después de todo, tiene que ver con la demanda-si el cliente acepta algo mediocre, mediocridad es lo que recibirá.

Ahora, la escena teatral en Guayaquil es indiscutiblemente mejor de lo que era hace diez años. Tenemos instituciones y artistas haciendo trabajos dignos de sacarse el sombrero. Pero no podemos conformarnos. Debemos seguir exigiendo calidad, porque eso es lo que nos merecemos. Hasta mientras, seguiré explorando. (O)