Cultura

Director de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil dice que lo persiguen por hacer su trabajo

Director de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil dice que lo persiguen por hacer su trabajo

“Yo puedo ser llamado estricto, pero jamás voy a aceptar que alguien se atreva a señalarme como delincuente”, reflexionó ayer Dante Santiago Anzolini. El director artístico de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil (OSG) ofreció ayer por la mañana una rueda de prensa para exponer su posición frente a las acusaciones en su contra por parte de un grupo de músicos.

La semana anterior el violinista Rodrigo León presentó ante la Fiscalía una denuncia penal por discriminación hacia Anzolini. El músico alega que está siendo hostigado por su condición de Asperger; asimismo, otros exfuncionarios, representados por el abogado Alejandro Vanegas, respaldaron las acusaciones, indicando que también habrían atravesado la misma situación.

Antes de responder las inquietudes a los medios de comunicación presentes, Anzolini –quien estaba acompañado del director ejecutivo de la organización, Luis Silva– destacó el trabajo musical que se había realizado desde su ingreso a la Orquesta en abril del 2017, así como los logros de esta, entre ellos el estreno mundial de composiciones de Luis Humberto Salgado y Gerardo Guevara, la realización de dos óperas, la creación de la orquesta joven de la OSG y del festival Music For The Planet, la llegada de músicos extranjeros para conciertos y clases magistrales con el conjunto, la consecución de becas para jóvenes músicos, entre otros puntos.

“Todo esto por lo que percibo, las salas llenas, el aplauso del público, la gente que me para en la calle, el agradecimiento de los estudiantes que fueron a estudiar gracias a mi persona... todo esto se contradice con las intervenciones donde dos personas me proponen como extranjero como si yo fuera enemigo de su país, porque se habla de una amenaza penal, de la cual no tengo ninguna información”, dijo la batuta principal de la Sinfónica, mientras en las afueras de la institución los denunciantes reclamaban que no se les había dado el acceso a esta cita, así como la suspensión de actividades ese día en la OSG.

Anzolini mencionó que tal vez se confundió su exigencia de disciplina con algún tipo de marginación, y recalcó que “todo lo que puede percibirse como problemas administrativos, suponiendo que existan, debieran ser resueltos por esa vía”, añadiendo que “pareciera ser que no es el interés”.

Por disciplina

En la cita con los medios, Anzolini enfatizó que las acusaciones se trataban de una persecución por hacer su trabajo. Indicó que el tema se inició cuando recién llegó al país, destacando que no era del agrado de todos las medidas de puntualidad y disciplina musical que propuso. “Hacer el bien a veces molesta a otros”, dijo.