Cultura

El arte gótico vive en el cementerio

La variedad de expresiones artísticas que se encuentran en el Cementerio General de Guayaquil es amplia. Sin embargo, es el estilo gótico el que predomina en las esculturas y detalles que dan paso a un progresivo naturalismo en el camposanto ubicado en centro de la ciudad.

Juan Núñez, jefe de seguridad de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG), explica que luego de un amplio arte romano y neoclásico, la expresividad cambia a medida que las personas recorren las 16 puertas.

En efecto, en los mausoleos que se encuentran desde la puerta 3 hasta la 6, las figuras se tornan más humanas y reflejan sentimientos que se adecuan a los conceptos filosóficos de la relación hombre-naturaleza.

Para Núñez, desde esa óptica la representación de Cristo se acerca al creyente; igual sucede con la Virgen María, cuya imagen más maternal y femenina acerca a los sentimientos. A estos se les suman los ángeles que son los que “guardan” por las almas de los cuerpos que yacen en sus tumbas y nichos.

El historiador guayaquileño, Melvin Hoyos, indica que muchos de los escultores italianos que trabajaron en el Cementerio Patrimonial, a inicios del siglo XX, hicieron estos diseños a gusto de los respectivos clientes.

“La migración italiana fue muy importante en Guayaquil, pero se incrementa mucho en lo que a profesionales se refiere, en la segunda década del siglo XX”, menciona Hoyos.

Es decir, los italianos llegan con ingenieros y arquitectos y formaron una compañía, “pero también vienen con artistas escultores como Juan del Vecchio, Enrico Pacciani, P. Rosello, A. Caniparolli, Pietro Capurro, Augusto Faggioni y Luigi Milani. Sumados a los arquitectos con dominio sobre la escultura”.

“De acuerdo a los gustos de los clientes, los escultores italianos que estuvieron a cargo de la conformación y construcción de los mausoleos de las puertas 1 y 2 del Cementerio General, hicieron sus diseños”.

Como contexto, Hoyos aclara que la mayoría de estos clientes eran parte de la floreciente burguesía guayaquileña cacaotera. Es decir, ellos copiaban -un poco- lo que más les impresionaba durante sus viajes por Europa.

“Estos elementos góticos se encuentran inmersos no solo dentro de algunos mausoleos, sino del cuerpo de bóvedas; con pinjantes (ornamentaciones colgantes) y frontones típicamente góticos dentro de su diseño y ornamentación tanto interior como exterior”, manifiesta el historiador.

La historia

En la época colonial de Guayaquil se acostumbraba a enterrar a los muertos en los templos o en pequeños panteones, lo cual generaba muchas complicaciones. Pero, en 1809, ante la necesidad de construir un cementerio, el gobernador Bartolomé Cucalón recibió la orden real de construirlo.

El 27 de abril de 1823 se funda oficialmente el primer Cementerio General de Guayaquil, diseñado por Juan Francisco Ycaza, edificado en lo que era entonces la parte norte de la ciudad, en las laderas del Cerro del Carmen, donde antes había un pequeño panteón para los pobres.

En 1886, Francisco Campos Coello, presidente del Concejo de Guayaquil, para ayudar a la población menos protegida, creó la Junta de Beneficencia, fundada el 29 de enero de 1888. (I)

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