Cultura

El Guasón está solo y ha dejado de ser el villano

El Guasón está solo y ha dejado de ser el villano

“¿Soy solo yo o el mundo se está volviendo cada vez más loco?”, dice al comienzo de El Guasón, el personaje antagónico de Batman -que celebra sus 80 años de vida-, en la película que intenta explicar su origen, interpretado por Joaquin Phoenix.

Esta vez, el personaje que en otras circunstancias se piensa como el enemigo y antagonista, a quien hay que derribar porque “quiere ver el mundo arder”, se entiende fuera de la lógica de los superhéroes.

Si en Once upon a time in Hollywood le dicen a Ricky Dalton, el personaje de Leonardo DiCaprio que los villanos están pensados para desaparecer de la televisión poco a poco, este filme logra demostrar todo lo contrario.

En un mundo en el que ocurren catástrofes y heridas emocionales para naciones enteras que no se publican en los medios de comunicación, los villanos pueden convertirse en protagonistas.

El Guasón ha quedado solo, en su universo autónomo, para mostrarnos su lado de la sociedad, donde se difumina el bien y el mal, los ganadores y los perdedores, el mundo se destruye desde esa falsa ilusión por la felicidad.

Todd Phillips aborda El Guasón de una manera distinta a la del cómic, donde radica su origen. Este villano es distinto al que la audiencia ha acostumbrado.

Arthur Fleck es un hombre que vive con su madre en un piso rodeado de miseria. Intenta ganarse la vida como payaso en una agencia de entretenimientos y no lo tratan bien.

Todo lo que hace recibe reacciones violentas. Una medida de gobierno hace que no pueda encontrar más las medicinas de las que depende su salud mental. Las calles de la ciudad son cada vez más inseguras y el descontento general solo necesita una chispa para transformarse en una revolución. Esa chispa es El Guasón.

El personaje de Phillips se convierte en un agente de caos. De allí que la trama del filme se compare con El rey de la comedia, una película de Martin Scorsese, protagonizada por Robert De Niro, en 1982.

A esto se suma su comparación con Taxi Driver, también de Scorsese. En dicho filme, Robert De Niro, que tiene un papel secundario en la historia de Phillips, habla de aquella cinta y de cómo levantó suspicacias similares en su época: la idea de que debe existir un vengador social. (I)