Cultura

'El hacedor de reyes', historia de la familia más polémica que gobernó Filipinas

'El hacedor de reyes', historia de la familia más polémica que gobernó Filipinas

Ferdinand Marcos (1917 - 1989) fue un político y dictador que fue elegido presidente de Filipinas desde 1965 hasta 1986; gobernó ese país insular a través de una autocracia y centralizando el poder en todos los ámbitos de esa nación, y si dicen que detrás de todo 'buen' hombre hay una 'buena' mujer, quien estuvo con él gobernando con excesos fue Imelda Marcos, la primera dama, conocida como la 'Mariposa de Hierro' o la 'Mariposa de Acero', debido a la importancia política que tuvo y que ninguna otra primera dama de Filipinas jamás haya tenido.

Luego de ese nefasto periodo filipino, la pareja Ferdinand-Imelda abandonó el país cuando los manifestantes –bajo el nombre Revolución del Poder del Pueblo– los obligaran a abandonar el palacio de Malacañang, dejando atrás los famosos miles de pares de zapatos de ella, pilas de documentos comprometedores, cuentas sin pagar y cientos de casos de corrupción, muerte y tortura. Tras 21 años de tiranía, la familia Marcos huyó a Hawái con sus bienes más preciados, que incluían incalculables joyas y mucho dinero que, en las últimas horas, habían hecho imprimir en su país.

  • Filipinas ordenó en el 2018 arresto de ex primera dama Imelda Marcos

Pero no es la figura de Ferdinand ni sus hijos lo que sirvió de inspiración a la documentalista estadounidense Lauren Greenfield, sino la de Imelda, quien aprovechó las conexiones entre la familia Marcos y el actual presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, cuando investigaba sobre qué había pasado con Calauit, la isla filipina que se había convertido en una reserva para animales africanos en peligro de extinción desde la década del setenta.

¿Gacelas, cebras, impalas, jirafas, entre otras bestias africanas, en Filipinas? Pues sí, fue uno de los tantos caprichos de la pareja Marcos. Ferdinand ordenó –tras expulsar a los habitantes de Calauit– traer animales exóticos de Kenia para crear su particular espacio de caza y safari. Desde su llegada, los animales se multiplicaron hasta formar una comunidad de cientos de ejemplares gracias a la ausencia de depredadores naturales.

Para aquello, Greenfield debía entrevistar a personas claves y vio conveniente que la exprimera dama filipina forme parte del proyecto, pero lo que sería solo una entrevista más, la cineasta encontró suficiente material para dedicarle una película a la que tituló El hacedor de reyes (The Kingmaker), una consecuencia de La reina de Versalles (2012), otro documental que muestra la vida de Jacqueline y David Siegel, un matrimonio estadounidense dueño de la compañía Westagte Resorts. Entonces, no llama la atención que Lauren se haya dedicado durante más de dos décadas a examinar el consumismo, la desigualdad y los lujosos estilos de vida de los ultrarricos.

“Creo que la sorpresa para mí fue que pensé que podría haber un elemento de redención en ella y pensé que tal vez cambiaría su historia. Pero Imelda se aferró a su historia”, dijo Greenfield sobre El hacedor de reyes, durante una de las presentaciones del filme que tuvo su estreno en Canadá en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Lauren revisa más de cerca a la astuta política y matriarca de una dinastía política empeñada en reclamar -hasta ahora- el palacio sede del gobierno. La primera mitad de la cinta sigue a Marcos mientras cuenta su versión cuando estuvo como primera dama; la segunda, presenta a los sobrevivientes de la declaración de la ley marcial impuesta por su esposo y se centra en el regreso político de la familia Marcos: Imelda, ahora de 90 años, es congresista y sus hijos Imee y Ferdinand son activos senadores.

El documental también aborda la política actual en Filipinas, pero astutamente es a la vez un retrato encantador y melancólico de la ex primera dama de Filipinas, cuya riqueza y personalidad descomunal alguna vez se extendieron por toda la nación. Pero luego toma un giro más inquietante, ya que la directora transforma una mirada absorbente de la vida y el legado de Imelda Marcos en un recordatorio de los muchos crímenes en el centro del gobierno fascista de su familia.

Uno de los momentos más impactantes del filme es cuando los miembros vivos del clan Marcos se paran frente a una multitud enfática mientras cantan el himno nacional, con una mirada aterradora de desafío en sus rostros que sugiere que la pesadilla nacional recién está comenzando. Es un recordatorio sutil de la forma en que el poder puede persistir mucho después de que el líder haya dejado el trono. ¿Realidades cercanas? (E)