Cultura

Fabricio Valverde: 'Raíces de luz eterna' es una obra diferente, reflexiva y vanguardista

Fabricio Valverde: 'Raíces de luz eterna' es una obra diferente, reflexiva y vanguardista

Raíces de Luz Eterna es una composición de trece murales, con más de 800 piezas de porcelanato de alto tránsito, una pintura en el paso cebra y una escultura que pueden ser vista a lo largo de la calle Rumichaca, desde la avenida 9 de Octubre hasta la calle Luque.

Lo particular de estas obras es que están expuestas en las aceras y calles de la urbe porteña. Entre ellas, hay una en especial, que desde su inauguración el 23 de julio, ha abierto el debate entre ciudadanos y artistas, dejando al descubierto a sus detractores y partidiarios.

Se trata de una escultura instalada debajo de tres capas de paneles de vidrio, sobre la cual las personas pueden transitar libremente. Su forma es irregular, a 30 centímetros de profundidad, se puede apreciar a 16 personajes en fibra de vidrio y resina: hombres, mujeres y niños aferrados a las raíces de un árbol.

"El proyecto fue inspirado en las raíces que quedaron vistas después de que un árbol fuera arrancado violentamente en las protestas de octubre del año pasado", indica su autor Fabricio Valverde.

"Mi obra trata de las raíces del guayaquileño que ha nacido o llegado a esta tierra, a trabajar y luchar por sus sueños, el hombre. la mujer de este suelo que se entrelaza con su raíces culturales representadas por el árbol iluminado que a pesar de todos las tempestades sigue en pie por siempre, porque es madera de guerrero", agrega el artista de más de 20 años de trayectoria.

Unos ven con admiración la instalación de arte, mientras que hay quienes la toman como una ofensa para las víctimas del Covid-19. ¿Cómo toma las diferentes reacciones Valverde?. "Con entendimiento y madurez", responde, aclarando al mismo tiempo que nunca buscó agredir con su obra.

"Pude notar que los primeros mensajes con insultos vinieron de cuentas y perfiles falsos dedicados a criticar ciegamente lo que hagan los demás, relacionándolo mi obra con la pandemia, algunos se hicieron eco y esto obviamente escaló. Como artista entiendo que a las personas les puede gustar o no mi obra y lo que quiere expresar", menciona e indica que del mismo modo ha recibido un enorme respaldo y opiniones positivas.

"Eso genera un buen debate en torno al arte, la ciudad lo necesita. Mi obra incomoda, afecta, gusta (...) Raíces de luz eterna es una obra diferente: reflexiva y vanguardista.", añade Valverde, quien rescata que el arte se haya vuelto tema de conversación masiva entre los ciudadanos luego de levantar su proyecto.

"La idea de transformar el paisaje urbano y generar conciencia es algo que me parece aporta a esta evolución cultural que necesita nuestro Guayaquil moderno. La generación de un debate con altura y respeto es algo positivo para la ciudad de hecho algunas agrupaciones culturales se han hecho eco de esto y piden participar", señala.



Raíces de luz eterna" Raíces de luz eterna es un conjunto de obras de arte de: pintura, cerámica, escultura, luminotecnia. Instalación, que busca crear espacios urbanos diferentes, en lugares que no son habituales. La obra representa al hombre y mujer de Guayaquil que a través de su vida están arraigados a su tierra, que con su trabajo se convierten en semilla de un árbol que renace en cada generación. La ruta inicia desde la calle 9 de octubre y a lo largo de la calle rumichaca hasta luque, se aprecian en la acera, 13 imágenes en porcelanato, que representan la flora y la fauna de Guayaquil. Las dos aceras estan conectadas por una pieza de "street art" que interviene artísticamente un paso cebra: Es un puente colgante de madera-típico de la costa-donde en solitario cruza una iguana, advertencia de que si no cuidamos nuestra naturaleza, el planeta quedará vacío de personas. Al final de la acera surge un cambio espacial -un piso de vidrio- que protege un relieve escultórico de figuras humanas en movimiento entrelazadas y aferradas a las raíces de un árbol. Para el autor Fabricio Valverde esta imagen representa el pasado de nuestra ciudad, sus habitantes, hombres, mujeres, familias, que siendo emprendedores, obreros,empleados, han forjado su vida y sus sueños en este lugar... su Guayaquil, lugar de nuestras raíces, entrelazadas por las costumbres, la raza, el idioma. Allí también se encuentra la luz -el presente y futuro-, luz que es vida, para alumbrarlo todo, incluyendo al árbol que da sombra y frutos y se resiste a caer frente a la tempestad, igual que el guayaquileño "madera de guerrero".

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Los tiempos en los que se presenta una propuesta artística influye en gran medida. Valverde explica que el proyecto arrancó en octubre del año pasado, la empresa contratante fue la Fundación Guayaquil Siglo XXI, entidad constituida por el Municipio de Guayaquil. "Tenía un compromiso firmado con la ciudad mucho antes que empezara la pandemia, tenia que cumplirlo", sostiene.

"Hoy, más aún en un plan de reactitivacion de la ciudad, que dando empleo a trabajadores, beneficia a muchas familias. El recorrido de las personas aumenta las actividades económicas de la zona", considera.

El pasado 28 de julio la escultura pasó por un proceso de mantenimiento, luego que sus vidrios se humedecieran. "Considerando nuestra ubicación geográfica, clima y alto tránsito debe tener mantenimiento para conservarse. Técnicamente es un desafío por los factores de clima, humedad, cambios de temperatura, nivel freático etc", explica.

El guayaquileño indica que para comprender la obra en su totalidad se debe hacer el recorrido completo, por lo que incita a los ciudadanos a "vivir la experiencia" y a "sentir la obra". "Es un conjunto de obras de cerámica pintura, escultura y luminotecnia que debe leerse en su conjunto. Esta es una ruta donde invito a reflexionar sobre la riqueza de nuestra flora y fauna y que como ser humano debemos cuidar", apunta. (I)