Cultura

Gabriela Paz y Miño presenta la novela Cosas de mayores

Gabriela Paz y Miño presenta la novela Cosas de mayores

Ya se ha dicho que la literatura para jóvenes no es inocente ni debe tratar temas de forma simple. Para dejar de subestimar a los lectores por su edad quizás haya que construir ficciones que los identifiquen alrededor de temas sociales que los tocan directamente, y eso ha conseguido Gabriela Paz y Miño con su primera novela.

Cosas de mayores (Ediciones SM, 2019) es la historia de Pedro, que a sus 16 años sobrevive junto a su madre ecuatoriana a una intoxicación con monóxido de carbono gracias a Thor, su perro. El hijo de un padre catalán tiene su residencia en Barcelona, por lo cual la ficción está atravesada por la identidad en tránsito, crisis y preguntas recurrentes.

El accidente con el gas casero sucedió en realidad, cuenta la autora desde la localidad de Vallgorguina (Cataluña), donde vive junto con dos hijos y su esposo catalán. Ocurrió unos días antes de la navidad de 2018, un mes antes de que Paz y Miño recibiera la propuesta de escribir una novela para la colección “Gran Angular”.

“Hay un sentido de la observación, de diseccionar ciertos hechos” que la autora ha practicado en el periodismo, oficio que lleva ejerciendo durante más de dos décadas. “El punto de inicio estuvo en esto que viví”, explica. Además hay otros elementos reales que extrajo de su experiencia al migrar.

La editora fue María Eugenia Lasso, que hace una reflexión sobre la lectura: “en cuanto al fomento, ha habido cambio en los programas de planteles y colegios, pero eso no se extiende hacia su gusto, para que lean cuando salgan de los planteles educativos. Esto quiere decir que no se ha generado un verdadero gusto por la lectura en el país”.

Ediciones SM ha puesto ha circular 2.500 ejemplares luego de haber editado otras obras para jóvenes escritos por autoras como María Luz AlbujaMaura y En caso de emergencia (no) rompa el vidrio− o Lucrecia MaldonadoMamá, ya salió el sol−. “Se trata de buscar a nuevos autores, que incluso usen la realidad para moldear la ficción; mantenerlos en lo literario luego de conocer su tono en distintos géneros: la poesía, el periodismo”.

Juan Carlos Cabezas, otro escritor y periodista, ha dicho que Gabriela Paz y Miño hace periodismo de sus emociones al caracterizar su narrativa. Él presentó el libro en Casal Català de Quito, el pasado 8 de febrero. Ese sitio de intercambio entre las culturas nacional y catalana fue donde el texto tuvo sus primeros lectores, contiene frases en catalán, lengua que se enseña en la sede de Casal (Luis Cordero E4-133).

¿Cómo viven los hijos de los que se van? es la pregunta que responde la novela. Se refiere a los hijos de migrantes, a quienes no se les explica mucho lo que ocurre cuando deben elegir qué cosas dejar atrás, “qué juguetes llevar y de quién despedirse en medio de tantos afectos y un mundo que se quiebra”, dice la autora.

La amistad y formas de enfrentar la soledad están narrados desde la voz de Pedro, que empieza a buscar a su perro mientras recuerda que le salvó la vida. Sospecha que quienes lo auxiliaron no se ocuparon de Thor, que aulló, ladró y le mordsiqueó las manos para que despertara en medio del letargo en su piso de Ciutat Meridiana.

“Costó que mi voz no se deslizara a la de los personajes, hubo un trabajo duro de edición”, comenta la autora; “el protagonista muestra madurez, la madurez de los chicos de ahora, y sobre todo la de los que han tenido que salir de su país, como mi hijo”.

Las columnas y reportajes de Paz y Miño ya tenían incorporado el tono literario y los continúa escribiendo para medios como la edición ecuatoriana de la revista Mundo Diners, Clave, Primicias o la catalana LaVal. (I)