Cultura

Guayaquil, una tierra fértil para el canto lírico

Guayaquil, una tierra fértil para el canto lírico

“Estar pensando en la competencia, estar pensando en ponerle el pie al otro, en primera que no te convierte en una buena persona y con esa práctica uno se envenena su propia moral”. Es una de las premisas que el tenor ecuatoriano Pablo Romero se ha propuesto seguir a lo largo de su vida, tanto personal como profesional.

El artista, que se formó en la Colorado State University, y que actualmente reside en Estados Unidos, regresa esta semana al país para ofrecer un recital dedicado a la ópera y la zarzuela, acompañado por la cantante lírica Viviana Rodríguez. El espectáculo está previsto para este jueves 23 de mayo, a las 20:30, en el Teatro Sánchez Aguilar ($ 15).

Amores difíciles, arias y duetos de óperas y zarzuelas es como se llamó a este concierto, que también incluirá composiciones latinoamericanas y ecuatorianas como El aguacate, de César Segundo Guerrero, y Despedida, de Luis Gerardo Guevara.

“Buscando en el repertorio operático los temas más familiares tanto para el público que conoce como para los aficionados, pues el tema más común es el amor. En casi todas las óperas y operetas y zarzuelas se tratan los amores cómicos y trágicos, se trata también el amor espiritual”, señala el tenor que interpretará piezas de obras como El elixir de amor, de Gaetano Donizetti; Rigoletto, de Giuseppe Verdi, y otras.

Romero cuenta que la idea es ofrecer un repertorio rico y variado. “Tenemos la mayor parte del repertorio romántico... pues de esa manera tenemos varios estilos para que el público lo pueda disfrutar”, apunta el artista, que ha interpretado a Don Ottavio en la ópera Don Giovanni y a Rinuccio en la ópera cómica Gianni Schicchi.

Romero, quien además ha participado como tenor solista en diversas piezas clásicas fuera del país, señala su emoción por regresar a Ecuador y difundir el arte lírico. “Me gustaría cantar en otra producción, realizar otros conciertos. Esta sería la primera vez que canto (en el país), yo me fui en el 2000 a comenzar mis estudios. Yo cantaba con el Coro del Consejo Provincial, pero cantar en coro y como solista son dos cosas completamente distintas y sí quisiera participar más en la vida cultural del país y estoy muy al tanto de lo que se pueda presentar después de este concierto”, dice.

No importa que seas la última persona en pie porque los otros se han desgranado, siempre habrá alguien que quiera escucharte a ti. Tienes que preocuparte de hacer el mejor trabajo”, Pablo Romero, tenor ecuatoriano.

Después de su presentación Romero regresará a Estados Unidos a prepararse para su siguiente proyecto. Hará de Don José en una versión de la ópera Carmen. “Es un arreglo para orquesta de cámara con la Compañía Belcanto Legacy. Además de unos recitales en Colorado para los siguientes meses, y luego tomará un descanso de un par de meses.

Para Viviana Rodríguez, líder de la compañía de ópera Nápoli, es emocionante volver a trabajar con Romero. “Nos conocemos desde hace casi 20 años. Cantábamos juntos en el coro del Consejo Provincial del Guayas. Ahí nació una gran amistad que ha perdurado hasta hoy”. (E)