Cultura

'Hamelin', un cuento que no es ficción, en la sala del Teatro Sánchez Aguilar

'Hamelin', un cuento que no es ficción, en la sala del Teatro Sánchez Aguilar

Ir al teatro será como sentarse formando un círculo alrededor de un cuentacuentos para atender una historia. Actores sin vestuario ni utilería subidos en un escenario casi vacío construirán, desde sus interpretaciones, el relato de Hamelin, obra original de Juan Mayorga, que se centra en un caso de pederastia investigado por un juez y que se presentará en la sala principal del Teatro Sánchez Aguilar desde este jueves 15 de agosto.

La dinámica de esta puesta en escena, liderada por el español Andrés Lima (ganador de 3 premios Max a la mejor dirección), apuesta por eliminar de la sala cualquier ‘ruido’ que distraiga la atención del público del relato y sus protagonistas. El papel de la audiencia será imaginar todo aquello que se le cuenta, tal como lo hacen los niños cuando juegan.

Hamelin es una obra sin escenografía, sin vestuario y sin iluminación, todos esos elementos los pone el espectador”, enfatiza. Además, al tratarse de hechos que pueden ocurrir en cualquier lugar del mundo, y con cualquier persona, se espera que el público proyecte el contexto de su propia ciudad sobre el escenario y que se inicie una reflexión sobre las condiciones que propician ese tipo de situaciones en su entorno más próximo.

“El trabajo con los actores tenía que pasar forzosamente por la comprensión de todo esto, no hemos hablado de teatro ni de método, ni de meterse en el personaje, sino de qué sucede en una ciudad como Guayaquil cuando ocurre un caso de abuso, ¿cuáles son los factores? Se meten todas las razones en el escenario y el público saca sus propias conclusiones”, explica.

“Aquí no sentamos al público ante un juicio para que juzgue, que es en sí mismo una contradicción, sino para que entienda, comprenda, que los deje hablar, que se expliquen y después, que salga a actuar en consecuencia con lo que han escuchado...”.

El elenco está conformado por Jaime Tamariz, Alejandro Fajardo, Itzel Cuevas, Aaron Navia, Belén Idrobo, Diego Naranjo y Luciana Grassi, actores que de acuerdo con Lima, cumplen con la exigencia de la obra de contar con profesionales capaces de aparecer en el escenario vestidos con nada más que con su propia interpretación.

“Están desnudos, no literalmente, pero sí emocionalmente. No hay nada que los apoye, solo su arte. En función de eso, ellos crean la ilusión de la verdad, de la tragedia, del drama y, a veces, de la comedia, porque también te ríes de vez en cuando, aunque sea una risa macabra, pero todo está hecho a través del buen hacer de los actores”.

Lima acaba de estrenar en Madrid el proyecto: Shock, inspirado en los hechos que narra la escritora canadiense Naomi Klein en su libro La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre. Prevé también trabajar en una pieza sobre la prostitución en España. (E)