Cultura

Julio Estrada Icaza y su revisión documental por la lucha que Guayaquil siempre tuvo por la libertad

Julio Estrada Icaza y su revisión documental por la lucha que Guayaquil siempre tuvo por la libertad

En 1984 salió a la luz una obra que irrumpió con una nueva interpretación del proceso de independencia de la ciudad y país -alejada de cualquier centralismo-, documentos primarios y un amplio contenido investigativo y de análisis colocaron al libro La lucha de Guayaquil por el Estado de Quito, de Julio Estrada Icaza; no solo como el texto polémico de la época, sino como un referente histórico para Guayaquil y Ecuador.

La obra que consta de dos volúmenes y que se publicó bajo el aval del Archivo Histórico del Guayas y del Banco Central del Ecuador, repasa y reconstruye la etapa fundacional de Guayaquil, la pugna entre Joaquín de Olmedo y Simón Bolívar. la relevancia del puerto de la urbe porteña para los soldados que participaron la independencia del país, entre otros aspectos históricos.

Estrada, quizás empujado por la duda y su amor por su ciudad natal, sumó esfuerzos para contrastar y comprobar lo que se supone ya era una teoría histórica. Mediante estudios profundos. buscó combatir la visión que ya habían plasmado algunos autores en bibliografías históricas.

"Para hacer este libro Don Julio utilizó la documentación de toda la nación, no solamente la que existía en la Biblioteca Municipal, en el Archivo Histórico del Guayas... él se dio cuenta que mucho de lo que se había dicho antes era una exageración o era mentira o no estaba sustentado documentalmente...", señala Melvin Hoyos, historiador y Director de Cultura del Municipio de Guayaquil.

"Es quien comienza a hacer un trabajo historiográfico puro con investigaciones traídas en sus libros a pie de página, para poder encontrar con precisión cuáles eran los referentes que él había utilizado para poder decir lo que él decía en sus trabajos", agrega Hoyos, quien además lo conoció y trabajó bajo su tutela.

En su misión por romper el esquema de la historia tradicional, le devuelve a la gesta del 09 de octubre de 1820 su importancia como una fecha que desembocó la verdadera independencia del país, desmitificando la idea que todo inició con el 10 de agosto de 1809. Pues por años se creyó que las decisiones políticas y militares provenían de Quito.

"Cuando salió esta obra hubo varias manifestaciones sobretodo de los historiadores de la sierra específicamente de Quito, que ellos lamentablemente no consideran el 09 de octubre como una fecha importante", refiere el historiador Guillermo Arosemena.

Para Arosemena el texto de Estrada responde claramente a una pregunta: “¿Por qué fue indispensable Guayaquil para lograr la independencia de Ecuador?”

"Es el libro más completo, donde hay más profundidad en el análisis, es un libro que tiene anexos que son documentos primarios y cada uno es muy válido. No es un libro dedicado a solamente poner los énfasis a favor de la actitud de Guayaquil de esa época. En realidad él no busca ninguna confrontación, él pone los hechos y los prueba... en ningún momento busca confrontar ninguna región del país. Él simplemente documenta todo lo que él escribe", considera Arosemena, quien hace 30 años escribe sobre historia.

Un historiador prolijo

Julio Estrada Icaza fue parte del centro de investigación históricas de la ciudad y se responsabilizó de la fundación del Archivo Histórico del Guayas. Para Hoyos, este cargo resultó ser un enorme favor a la ciudad. “porque era ese tipo de personas que llegaban hasta las últimas consecuencias para descubrir la verdad que se encontraba oculta dentro de los libros y los documentos...", afirma.

"El nivel de calidad que él pretendía de los trabajos era muy grande, dejar un legado de calidad de fondo y forma. Él daba ejemplo con su propio accionar", agrega.

En esto coincide Arosemena, quien lo recuerda como un perfeccionista. "Él indagaba e investigaba hasta el más mínimo detalle y si se tenía que demorar un tiempo en sacar una obra -porque no encontraba detalles importantes- se demoraba", cuenta.

Un Guayaquil que resurge como el ave fénix

Estrada no escondía su amor por la ciudad, pero además sus investigaciones lo llevaron a admirarla con profundidad. Y es que se trata de una ciudad que fue escenario para contrabandistas y piratas europeos, una urbe que renació luego de cada incendio; y que además superó una serie de epidemias, como la fiebre amarilla de 1842.

Es por esta razón que el historiador Hoyos parafrasea con satisfacción una frase que recobra mucho sentido en la actualidad. "Esta ciudad es como un ave fénix que cada vez que algún revés la ataque o la destruya, sin duda alguna resurgirá de las cenizas". (I)