Cultura

La Casa Teatro Zona Escena, una realidad

La Casa Teatro Zona Escena, una realidad

Lo que hace diez años empezó como un sueño, puede decirse que ahora es casi una realidad. El bailarín y gestor cultural Jorge Parra no ve la hora de que oficialmente una edificación patrimonial, que se encuentra en Imbabura y Panamá (zona rosa), se convierta en la Casa Teatro Zona Escena, la sede de la corporación artística que dirige desde hace una década.

“Aquí vamos a presentar todos los planes de gestión que Zona Escena está haciendo desde hace mucho tiempo que son el Festival de Artes Escénicas Guayaquil, el Fragmentos de Junio, Primer Piso, los laboratorios y entrenamientos para artistas independientes de la ciudad, funciones y espectáculos de gestores independientes también”, explica Parra, quien espera que para mitad de año el centro cultural esté en completo funcionamiento.

El artista menciona que este espacio también será sede de un proyecto muy importante para él. Se trata de la Escuela de Artes Escénicas que, en colaboración con la Fundación Alaya, trabaja actualmente con niños del barrio Nigeria, en el sur de la ciudad.

“Entonces nuestro propósito es que esta casa se dinamice no solamente con esos proyectos escénicos, sino también con otros artistas visuales, con artistas de cine y con otros artistas que quieran ser parte de esta gestión que vamos a realizar a lo largo de este 2020”, afirma el bailarín, quien por muchos años fue parte de Sarao.

Compromiso con artistas

Parra dice que se siente profundamente comprometido con los artistas independientes. Argumenta que su idea es “compartir el espacio que se ha hecho con fondos públicos”. “Al hacerse con fondos públicos nosotros nos sentimos obligados y comprometidos con la gestión independiente, a compartir este espacio en una línea de trabajo que sea coherente con la nuestra y obviamente con propuestas que van más allá de las artes escénicas”.

Ya hay avances con programaciones y cosas que quieren artistas locales independientes, que es donde nos vamos a centrar nosotros, sobre todo en la movilización artística de la casa ”. Jorge Parra, Zona Escena.

Para ello, Parra cuenta que la casa se ha pensado como espacio funcional que pueda albergar diversas propuestas. Por ejemplo en la planta baja se espera instalar una cafetería, boletería y oficinas, en tanto que en la segunda planta funcionarán los camerinos, un lobby cultural y una sala principal flexible (se adecúa a las necesidades de las obras) con capacidad para 120 personas. En una tercera planta se han construido habitaciones que recibirán a los maestros extranjeros que usualmente imparten residencias artísticas en la ciudad. La casa ya está, ahora solo falta el adecuamiento técnico, que según el bailarín para iniciar costaría unos 250 000 dólares. (I)