Cultura

'La Traviata', una historia de amor en Guayaquil de 1900

'La Traviata', una historia de amor en Guayaquil de 1900

Violetta Valéry, una famosa cortesana del Guayaquil de principios de los años 1900, ofrece una gran fiesta. Deliciosas comidas y bebidas abundan en el encuentro, mientras la elegante y liberal mujer departe con sus invitados. De pronto aparece en escena Alfredo Germont, quien por largo tiempo ha amado en secreto a Violetta. Así empezó La Traviata, que más de 170 artistas, liderados por Dante Santiago Anzolini, presentaron el jueves en el Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro.

Un teatro a toda su capacidad (1522 butacas) fue testigo de esta historia de amor y tragedia entre esta mujer que gusta de los placeres mundanos (la soprano María José Fabara) y un joven de familia adinerada (el tenor Andrés Córdova). Ella deja atrás su vida para realizar su amor con Alfredo, pese a la oposición de su padre Giorgio Germont (barítono Diego Maldonado).

“La tesitura de la voz de Violetta es increíble, creo que han hecho un muy buen trabajo. Siempre he sido admiradora de la obra de (Giuseppe) Verdi y no podía dejar de estar aquí”, contó Marilina Paredes, quien con un grupo de amigas asistió a la gala, desde las 18:30, a pesar de que el espectáculo estaba previsto para las 19:30.

Como ella cientos de personas se congregaron desde temprano en el lugar para presenciar la segunda ópera que pone en escena la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, bajo la dirección de Anzolini. El año pasado llegó con buenas críticas La bohème.

Esta Traviata tuvo varias particularidades: una de ellas fue que la pieza fue adaptada a la realidad guayaquileña, a la época cuando la ciudad y el país se beneficiaban de la economía cacaotera. Los opulentos salones de las viviendas y el estilo de vida de la alta sociedad de aquel entonces se plasmaban en esta ópera de tres actos.

También ese Guayaquil rústico, ese Guayaquil de la clase popular se dejaba ver en la obra a través de covachas de caña y paja, mientras bailarines de En Avant (compañía de ballet de Jessica Abouganem) lucían atuendos alusivos a los grupos gitanos que en aquellos tiempos transitaban por diversas tierras del continente.

Tal vez uno de los momentos cúspides fue la enfermedad de la que cae presa Violetta. “Quienes sabemos algo de esta obra sabemos que a ella le da tuberculosis y que a causa de ello muere, pero de todas maneras uno queda con esa sensación de vacío al ver la pérdida y el corazón roto de Alfredo por la muerte de su amada”, señaló Alberto Moreno, quien con su familia desde la platea alta disfrutó de este espectáculo que se repite hoy, a las 19:30. El ingreso al teatro es desde las 18:30. La obra dura unas tres horas y es de entrada libre. (I)