Cultura

Luis Beltrán cultiva 47 años el folclor musical

Luis Beltrán cultiva 47 años el folclor musical

Muchas fueron las facetas del arte que despertaron las inquietudes de Luis Beltrán, (Quito, 1951), pero él tiene a su favorita.

Al inicio como cantante, luego actor de radioteatro, hasta que finalmente fue la danza la que lo enrumbó. “Guió mi camino y aquí me quedé”, afirma Beltrán, que a la par de su carrera artística, también se ha desarrollado como dirigente gremial.

Actualmente es el director del Ballet del Ecuador, entidad que él mismo fundó en 1989, y con la que ha recorrido todo el país. Luis cuenta que todo inició por su entusiasmo al organizar un grupo de danza en la Universidad Central del Ecuador, pero “sin la mínima idea de cómo hacerlo”.

En 1972 realizó una presentación con esa agrupación y Virginia Rosero, conocida bailarina, observó su emoción por lo que los invitó a capacitarse junto con ella. “Fue mi primera maestra de danza”, dijo Beltrán.

Luego de un tiempo, ya capacitado como bailarín, Luis inició un peregrinaje por diversos grupos de baile. “Me gustó aprender de cada uno, incluso iba a vivir a sus comunidades”.

El artista realizaba este ejercicio como un método de inmersión, lo que le ayudaba a presentar en el baile “un paisaje por la identidad”.

Hasta que hace 30 años fundó el Ballet del Ecuador, que inició con 14 bailarines y ahora son 26. “Los capacitamos por un mes para descubrir si realment tienen vocación”.

El Ballet presenta danzas de la Sierra, Costa y Amazonía con las que ha recorrido  el país, además de Italia y Estados Unidos.

A la par del arte, Beltrán también fue presidente de la Asociación de Artistas Profesionales de Pichincha, donde realizó una labor de profesionalización a sus miembros. “Fui presidente por cinco períodos. Cuando ingresé había 200 artistas y al salir ya sumaban 1.200”.

Su labor ha continuado ahora como presidente de Sarime (Sociedad de Artistas, Intérpretes y Músicos de Ecuador).

Tiene nueve años en la dirigencia, tiempo en el que se ha preocupado por conseguir beneficios sociales y médicos para los 550 socios actuales. Sin embargo, admite que ser miembro no es sencillo. “Debe tener producciones que generen regalías”.

Con todo, es el baile el que lo ha inspirado siempre, por lo que confiesa: “Todo mi patrimonio está en el Ballet del Ecuador”. (I)