Cultura

Sonia Manzano, el resurgir de una poeta de ruptura

Sonia Manzano, el resurgir de una poeta de ruptura

Lo abonimable y lo hermoso marcan el hilo conductor de la narrativa de Sonia Manzano. Su novela Eses fatales (2007) es una de las obras  donde deja ver ese contraste.

Una historia que envuelve por el retrato del Guayaquil antiguo, las costumbres amorosas y los afectos entre las mujeres de un núcelo familiar con un secreto nefasto.

“...me encontré con su mano hecha un puño, apretujando no sé qué entre sus dedos. Con esfuerzo se la abrí y fue ahí que me encontré con la siguiente perla: Tres bolas compactas de excremento color negruzco”, revela una de las protagonistas sobre un acto de su madre demente.

Esta anéctoda de la obra y otros trabajos de Manzano fueron objeto de estudio en un encuentro entre escritores invitados al programa Escuela Abierta, que la Universidad de las Artes (UArtes) desarrolla el último martes de cada mes.

Once libros de poesía, cuatro novelas y dos cuentos corroboran la trayectoria literaria de Manzano. Incluso  como pianista  guarda composiciones que solía entonar en su antigua cafetería llamada Piazzolla.

“La consideramos una madre fundacional para la literatura que en este momento se vuelve fuerte en Ecuador y que es la literatura de mujeres”, comentó la escritora y docente Solange Rodríguez.

Ella habló del lenguaje poético de la artista al igual que la lúdica que atraviesa sus textos. Abordó el  humor negro de sus relatos, el retrato que hace de la mujer con diversas voces y las alusiones a personajes míticos e históricos con atractivos perfiles ideados a su antojo.

Como pionera de un estilo frontal, Manzano es considerada una poeta de ruptura.

Un calificativo que se le atribuye, a propósito de las críticas hechas a la narrativa de las escritoras Mónica Ojeda, María Fernanda Ampuero y otras, quienes exponen en sus historias el horror con potencia.

La poeta María Paulina Briones, invitada al análisis, coincidió con Rodríguez Pappe sobre lo oportuno del apelativo.

“Sonia es una poeta fundamental e importante, ella está diciendo cosas que en este momento se siguen mencionando y se consideran absolutamente innovadoras, pero las ha dicho hace algún tiempo”, indicó.

Full de reinas (1991) fue el texto que revisó. Una edición de 21 poemas publicados por la extinta editorial Abra Cadabra. Solo un millar de ejemplares se imprimieron.

“Algo que no es la rosa de otros días fluye entre los muslos, desangra para siempre entre los labios la rosa que no vuelve”, dice uno de sus párrafos.

A este texto le atribuye el inicio de una línea consecutiva de poemas de largo aliento, más barrocos que los iniciales, en su perspectiva.

Una historia meticulosa que simboliza  reinas caídas y descalzas, con un discurso subversivo sobre la belleza y lo que implica el reino para una mujer.

Briones rememoró una de las afirmaciones que Manzano ha dicho a la prensa: “La poesía desprestigia a la realidad en sus dos aspectos más cuestionables”.

La solemnidad del evento es fraccionado por la autora quien toma el micrófono para compartir su visión.

“A mí me gusta la irreverencia, pero no la gratuita. La que puede estar asociada a un concepto que solamente de esta manera, haciendo un contraste entre lo uno y lo otro, puede surgir como hallazgo poético”, manifiesta.

Cree en el valor de la poesía y asegura que la palabra sí transforma al mundo.

“La palabra no es dicha; la palabra conmueve, convence, consuela, ha salvado vidas y cura las caras del mundo cuando tiene efectos paliativos”, sentenció la autora. (I)