Deportes

Filanbanco, historia de siete campañas

Filanbanco, historia de siete campañas

Se había marchado Everest a la serie B en 1983 –y no ha regresado a la máxima categoría desde ese lejano año– y Guayaquil no tuvo que esperar casi nada para tener, como por mucho tiempo fue una costumbre, cuatro equipos en la serie A que acompañaran a Barcelona, Emelec y 9 de Octubre. En la temporada de 1984 una nueva cara se asomó en el balompié porteño: el entonces recién ascendido Filanbanco.

Había curiosidad, expectativa, interés, morbo por ver en acción a un equipo que contaría con un sólido respaldo económico para reforzarse. Tras la brillante campaña de ascenso, en la que solo perdió de visita con Liga de Cuenca, los banqueros estaban listos para su presentación en sociedad. Para ello su dirigencia formó “un elenco de alto poder competitivo que puede ser un escollo para los más experimentados”, analizó este Diario.

Paulo César.

Filanbanco estremeció el ambiente futbolero al contratar, desde Liga (P), al destacado defensa ecuatoriano Orly Zapatón Klínger, quien se unió a los refuerzos brasileños Newton de Jesús Santana, Samuel Cupertino dos Santos (Noé) y Luiz Carlos Macedo, los primeros foráneos del plantel.

El 11 de marzo de hace 36 años, en el estadio Modelo, como preliminar de un Clásico del Astillero, apareció Filanbanco en el circuito de honor. El rival fue el entonces poderoso 9 de Octubre. Filanbanco triunfó y tuvo un desempeño espectacular que entusiasmó a la prensa y a la afición.

“No solo venció al flamante vicecampeón y próximo participante en la Copa Libertadores, sino que exhibió un equipo de buenos atributos técnicos con hombres que no sintieron el peso del debut público y jugaron con una responsabilidad que asombró a todos”, reseñó EL UNIVERSO sobre el conjunto banquero.

En ese primer encuentro los dirigidos por el nacional Eduardo Macías alinearon con Marcelino Cetre; Freddy Bravo, Klínger, Johnny Morales, Ciro Santillán; Noé, Marcelo Hurtado, Carlos Aguayo; Newton (Ubaldo Quinteros), Eduardo Aparicio, Guillermo Jauch (Macedo). Los tantos de la victoria fueron de Newton, puntero derecho que había tenido un paso por el Sao Paulo antes de su arribo, y de Quinteros.

En esa campaña jugaron la liguilla del no descenso y mantuvieron la categoría. Los directivos del banco no escatimaron gastos y para los certámenes posteriores adquirieron a estrellas como Hamilton Cuvi, José Valencia, Pedro Latino, Israel Rodríguez, David Bravo, Mario Tenorio, Édgar Domínguez, Pedro Mauricio Muñoz, Wilson Macías, Carlos Muñoz, los uruguayos Luis Alberto Acosta y Alfredo de los Santos, los brasileños Paulo César, Toninho Vieira, Gilson y otros.

Toninho Vieira, en Filanbanco.

En 1987 Filanbanco protagonizó su mejor campaña (50 partidos jugados, 24 ganados, 15 empatados, 11 perdidos, 84 goles hechos y 46 recibidos. Consiguió el subtítulo nacional al quedar a solo un punto del campeón Barcelona (9 contra 8). Pero a la par del éxito empezó el declive. Sin seguidores en Guayaquil y sin poder lograr el título, Filanbanco emigró a Milagro y en 1990, aunque evitó bajar a la B, su directiva se hartó de hacer gastos y le cedió la categoría al Valdez Sporting Club.

La última presentación de Filanbanco en los campos de fútbol de la categoría mayor fue el 11 de noviembre de 1990. Con anotaciones del brasileño Hermeluizo dos Santos y Luis Mantuano superó al Técnico Universitario 2-0. Tiempo después la institución bancaria que financió por siete temporadas al equipo naranja tuvo un destino similar: desapareció del mapa.

El Club Deportivo Filanbanco, fundado en 1979, compitió en la Copa Libertadores de 1988, en el Grupo 2, junto con Barcelona, Newell’s y San Lorenzo (no pasó de ronda). Hoy ha vuelto a la vida; lo preside Danny Pazos y jugarán en segunda división este año. (D)

284

juegos de 1984 a 1990

En el tiempo que estuvo en la A Filanbanco disputó esos duelos. Ganó 122 veces, empató 80 partidos y perdió 82. Marcó 445 goles y recibió 324. De 568 puntos (2 por victoria) hizo 324.