Deportes

Frank Maridueña: Cuando los Cardenales volaron alto en la división mayor del béisbol porteño

Frank Maridueña: Cuando los Cardenales volaron alto en la división mayor del béisbol porteño

Una de las mejores novenas de los torneos de primera división, de los últimos tiempos del béisbol provincial, es el Club Atlético Cardenales, que logró una seguidilla de campeonatos en las décadas de los 80 y 90.

Su génesis fue un equipo llamado Atlético Lanafit, que intervino en el primer certamen de la Liga Miraflores, en 1974. En la campaña siguiente ganaron en la categoría cachorros, lo que elevó el entusiasmo de jugadores, dirigentes y padres al punto que el miércoles 7 de enero de 1976, en casa de Eduardo Merchán se reunieron para constituirse en asamblea general y para fundar el club.

En 1978 y 79 aseguraron dos título consecutivos en la división de 9-10 años, ya con el nombre de Cardenales con el que tuvo una trayectoria de éxitos y triunfos. En 1980 marcaron un hito al conquistar el gallardete en tres categorías, con lo que se puede decir fue una barrida completa. Con el paso del tiempo se convirtió en un club que, hasta el momento, ha ganado 35 banderines.

Los que encauzaron estas acciones desde la directiva fueron: Luis Papucho Vásconez, Guillermo Larrea, Humberto Romero, Eduardo Merchán, Segundo Wong, Sucre Rodríguez, Jorge Vera, Jorge Burayer, Javier Díaz-Granados, Agustín Álvarez, Diego Puente, Mario Balda, María Elena Jouvín, José Enrique Rivas, Javier Santelli y Xiomara Intriago de Lino.

Con el crecimiento de sus peloteros aumentó el nivel técnico y juzgaron que debían intentar subir a la serie máxima, tal cual hicieron otros conjuntos como Ceibos, Majis, Piratas, Chavos y Oriente, que retornó. Se inscribieron en el certamen oficial de 1981 y un sábado 25 de julio saltaron al diamante del Yeyo Úraga y en el debut Cardenales venció 15-10 a Ceibos. En su segunda presentación sometió a Emelec 16-13 y a LDE 14-4. En 1983 clasificaron por primera vez a la semifinal y dejaron en el camino a Barcelona, pero en la final cayeron en dos duelos frente al ‘Súper-Nueve’, un subtítulo que se repitió en la campaña siguiente otra vez ante los octubrinos.

En 1987 Cardenales logró su primer título al superar a Oriente y en su plantilla estaban Javier Santelli, Gustavo Navarro, Diego Pimentel, Santiago García, Agustín Álvarez Plaza, Andrés Ruilova, David Freire, Álex Schaffri, Víctor Saona, Andrés Baquerizo, Olmedo Arroba, Danilo Plaza, Juan Carlos Burayer, Enrique Chacón, Julio Hanze y Juan Carlos Rosero.

En 1988 llegó el segundo galardón en final contra Barcelona. En 1989 volaron tan alto los Cardenales que nadie los pudo alcanzar; tuvieron una temporada sobresaliente producto de un bateo explosivo, segura defensa y el trabajo monticular dominante del derecho Carlos Sánchez, que ganó cinco partidos; Gustavo Giler, tres; Santelli y Navarro con dos cada uno. La nómina se reforzó con Nelson Saraguayo y Fabián Centeno que resguardaron sin errores los jardines.

En 1990 hubo dos torneos y en el que fue en homenaje a Manuel Valenzuela, con seis equipos, Cardenales superaron a Majis 8-2 en la final. Se agregaron Ernesto Álvarez, José Armendáris, Ramón Balarezo, Ricardo Lamota, César Centeno y esas coronaciones tuvieron como mánager a Juan Batista.

En el segundo clasificaron a la final y midieron a los Ceibos, al que sometieron en los dos primeros partidos. Todo hacía presumir que era de esperar a que caigan los outs para conseguir otro trofeo, pero el rival sorprendió y empató la serie . El cotejo definitivo los lanzadores de Ceibos dominaron a los fuertes bateadores rojos, que nunca pudieron descifrar y se les escapó un nuevo éxito.

En 1991 recuperaron jerarquía y en la serie final rivalizaron con un Majis poderoso. Cardenales superó dos juegos contra uno.

Para cerrar gran periodo, en 1992, llegaron nuevos aportes de sus divisiones menores y mantuvieron la hegemonía al doblegar a Chavos con jonrón decisivo de Ernesto Álvarez con el que se adueñaron del trofeo de Diario EL UNIVERSO. En los dos últimos títulos fueron manejados por Fernando Franco. Fue un periodo brillante que para repetirlo Cardenales necesitaría la presencia y aporte de una nueva generación con la que pueda volver a volar alto. (O)