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Kevin Manzano, campeón que supera expectativas

Kevin Manzano, campeón que supera expectativas
Pichincha -

El entusiasmo no solo brota en cada palabra que dice Kevin Manzano, sino que con sus acciones demuestra que es un triunfador. Está convencido de que irá a los Juegos Mundiales Berlín 2023, de Olimpiadas Especiales, aunque la lucha para clasificar a ese certamen, admite, será dura.

Mas, para este notable gladiador nada ha sido fácil desde hace 25 años cuando la madre lo alumbró en Quito. Su nacimiento llenó de felicidad a la familia Manzano Freire, pero al mismo tiempo los golpeó cuando supieron que tenía síndrome de Down.

Su discapacidad intelectual es del 60 % y el médico, allá en 1994, fue drástico con el diagnóstico: De él no esperen nada, máximo llegará a tercer grado escolar, se lo indicó a Consuelo Freire, su madre.

Un duro momento, de lágrimas. Pero Kevin demostró a sus padres, y a todos, que poseía varias capacidades, y que por sus aptitudes para la natación llenaría de gloria al hogar.

Sus éxitos rebasarían cualquier dictamen profesional. Hoy, su cuarto, cuenta doña Consuelo, está lleno de medallas, incluso mundiales. Además, este año se recibirá de bachiller y en su entorno esperan verlo pronto en algún trabajo.

Primeras brazadas

Del llanto inicial, la familia pasó a las emociones y al vértigo en un sector cercano a la ciudad oriental del Coca, donde trabajaba Roberto Manzano, el progenitor.

“Allá nos íbamos en vacaciones y la máxima diversión de los chicos era ir a una piscina que había en la empresa. Kevin era muy pequeño, no tenía ni un año, pero quería hacer lo mismo que los demás. Era una locura y prácticamente yo vivía con él en la piscina”, rememora Freire, e indica que en ese lugar el infante aprendió a dar sus primeras brazadas cuando tenía tres años de edad.

Fue el inicio de una pasión, “de una responsabilidad”, y sobre todo “de una motivación de vida”, dice entusiasmado Kevin. “Sueño todos los días con volver a ser campeón mundial”, añade el deportista que, dice, tiene un gran apoyo en sus hermanos Diana (27) y Diego (18).

En lo más alto del podio

Doña Consuelo cuenta que la senda triunfal de Kevin se inició en el 2010 en Colombia cuando ganó dos medallas (oro y plata) en un abierto en Colombia.

Hace unos seis años se unió a Olimpiadas Especiales Ecuador y la cosecha continuó en los Juegos Mundiales Los Ángeles 2015; se adjudicó una de plata y un bronce. En los Juegos Latinoamericanos Panamá 2017 ascendió a lo más alto del podio para colgarse dos de oro. Y en los Juegos Mundiales Abu Dhabi 2019, en marzo pasado, obtuvo un tercer puesto.

Aunque compite en algunas modalidades, los mayores éxitos los ha conseguido en aguas abiertas, en las distancias de 400, 800 y 1500 metros.

Mi sueño es competir en el Mundial (de Berlín en el 2023) y traer la medalla de oro para Ecuador. Esa batalla la tengo que ganar. Kevin Manzano, nadador tricolor

Las medallas han sido fruto de un gran esfuerzo, cuenta doña Consuelo, pues el campeón entrena de lunes a sábado, con dos días a doble horario.

“Cuando tiene doble jornada de entrenamiento se levanta a las 03:30, alista sus cosas y se prepara la bebida hidratante. Cuando ya está listo me pide que le vaya a dejar lo más pronto porque la práctica se inicia a las 04:30. A las 06:30 se acaba la actividad, se va al colegio, luego almuerza y en la tarde vuelve a la piscina. Cerca del anochecer regresa a casa”, detalla Freire, sobre la ardua jornada que cumple Kevin.

De Olimpiadas Especiales recibe apoyo cuando compite a nivel local o viaja en representación del Ecuador, y la madre se muestra agradecida. Mas, al querer un mayor progreso del campeón invierte en entrenamientos particulares con Eduardo Sandoval.

Tras el diálogo, Kevin se lanza a la piscina y se alista para una revancha con su amigo Álex Vaca. “Me ganó (hace 15 días en Bahía de Caráquez). Es una larga historia de contar, pero estoy seguro de que la batalla final la ganaré yo”, dice convencido, con los pulgares arriba, y optimista de que irá a Berlín 2023. (D)