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Los jugadores de Boca tomaron óxido nitroso

Los jugadores de Boca tomaron óxido nitroso

Liga de Quito sufrió la tarde y noche del miércoles su peor derrota como local, en la Copa Libertadores, en 73 partidos jugados. El 3-0 de Boca Juniors en el partido de ida de los cuartos de final deja casi sentenciada la serie.

Queda el partido de vuelta, el próximo miércoles en el estadio La Bombonera de Buenos Aires, pero el equipo ve muy difícil la remontada.

Boca Juniors es el segundo equipo argentino que pudo vencer a los “albos” en el estadio Rodrigo Paz Delgado. Vélez Sarsfield lo hizo en dos ocasiones, pero la última derrota llegó en los cuartos de final del certamen.

El entrenador Pablo Repetto criticó abiertamente a sus jugadores en la rueda de prensa tras el partido. “El equipo no tuvo hambre para pelear cada pelota como si fuera la última. Cuando no estás a la altura, no haces un buen partido”.

Y aquello puede demostrarse a nivel estadístico, porque a pesar de que Liga tuvo una mayor posesión de balón -57% sobre 43% de Boca- no fue efectivo en la recuperación: los argentinos retomaron el control en 18 oportunidades, ante 12 del elenco local.

Ante eso, los “xeneizes” fueron más efectivos en ataque ante menor posesión. Además, el factor de la altura provocó que la estrategia del DT Gustavo Alfaro sea más reservada y, por ende, la posesión menor.

Boca remató en nueve ocasiones, cinco de ellas al arco y tres balones terminaron al fondo de la portería defendida por Adrián Gabbarini. Los jugadores de Liga remataron 13 veces buscando el gol, pero solo cuatro fueron al arco y terminaron en las manos del golero Esteban Andrada.

En cuestión de pases completos, la “U” sumó 462, de los cuales completó 400. Boca, con menor posesión, hizo 328 combinaciones y falló 74 veces.

Alfaro explicó que su equipo manejó bien los tiempos y la intensidad del partido, por lo que consideró que la victoria fue justa.

“La fase aún no está resuelta, pero creo que se ganó más que un partido hoy. He hablado con entrenadores que han trabajado en la altura, he conversado con equipos de acá (Ecuador), con preparadores físicos. Liga es un buen equipo con transiciones rápidas. Nos reunimos con el cuerpo médico y decidimos cuál era la mejor decisión de venir a jugar acá a Quito”.

Eso sí, no reveló con qué entrenadores que dirigen en el medio consultó antes de desplazarse a Quito para el duelo ante Liga. Boca optó por venir directamente a Quito, en lugar de pasar por Guayaquil, como hacen los equipos que provienen del llano y deben jugar en la altura de la capital.

Para Alfaro, uno de los jugadores más destacados en la contención fue Iván Marcone. El volante de marca recuperó siete balones, solo comparable con Jordy Alcívar, que robó tres pelotas. Además, Alcívar jugó solo el segundo tiempo, cuando entró en lugar de Andrés Chicaiza, que fue el sacrificado por la expulsión de Jefferson Orejuela.

Una estrategia repetida
No es la primera vez que Boca utiliza el mismo plan para jugar en una ciudad de altura. En el primer partido de la fase de grupos, contra Jorge Wilstermann de Bolivia en la ciudad de Cochabamba (2.558 msnm), llegó directo con dos días de anticipación.

Cuando Alfaro y su cuerpo técnico se enteraron de que disputarían el partido de cuartos de final contra el club capitalino, no dejaron ningún detalle al azar.

Entre los consejos que recibió incluso le recomendaron qué tipo de zapatos deberán usar en el gramado de Casa Blanca, por la altura del césped. “Tratamos de achicar todo margen de error. A los jugadores les expliqué que hasta el óxido nitroso que tomaron antes del partido tiene un fundamento científico: que los nutrientes se absorban más rápido”, dijo el DT, sobre la información que recabó para jugar en la altitud y hacerlo con éxito.

Los especialistas recomiendan que para adaptarse a la altura son necesarios entre 15 y 20 días, por lo que consideran que no hay mayor diferencia con instalarse en la ciudad dos días antes, que llegar en las horas previas al encuentro. Ninguna estrategia garantiza el triunfo, pero Boca analizó todas las aristas posibles. (I)