Economía

Madres emprendedoras: las claves para iniciar un negocio

Madres emprendedoras: las claves para iniciar un negocio

Constancia, pasión y capacitación permanente son las claves para iniciar un negocio. Así lo refieren las madres emprendedoras que lograron establecer su "mini" empresa para colocar sus productos en las vitrinas y puestos comerciales del país.

Un ejemplo de ello es el negocio de la quiteña Karol Garcés, bajo el concepto de bocaditos saludables. En casi dos años de su creación, el producto se colocó en puntos de venta como Mi Tienda Gourmet, Home Market, e incluso fue catalogado como una elaboración innovadora por parte de la empresa La Favorita.

Karol contó que la idea del producto surgió mientras preparaba la lonchera de sus hijos. Se dio cuenta de que los niños no siempre tienen a la mano bocadillos saludables, fue así que creó Fruit Snacks.

"Los niños no comen las frutas que se les pone en la lonchera porque se aplastan o se oxidan. La idea fue crear un snack que consuman manteniendo el delicioso sabor", explicó.

Luego de varias investigaciones, Karol desarrolló un sistema para deshidratar la fruta de forma higiénica con estándares sanitarios.

Al principio las frutas se distribuían entre los familiares y amigos, pero luego el producto fue ganando espacio y las buenas recomendaciones fueron la mejor publicidad. En promedio se venden 3.500 bolsitas al mes, pero Karol advirtió que en los próximos meses ampliarán su negocio.

Karol reconoce que su labor es doblemente dura, no solo porque hay que mantener su pequeña empresa, sino porque además tiene que atender a sus hijos, quienes también participan en el negocio.

Aún así, la mujer animó a otras madres emprendedoras. Recomienda que para este reto es importante organizar sus tiempos, solo así podrán mantener su negocio y a su familia.

El economista Javier Velasco, director del Programa Finanzas Personales, aconsejó que antes de iniciar un emprendimiento  las madres deben identificar sus habilidades y gustarles a lo que se van a dedicar.

"De nada me sirve ser bueno para contabilidad, por ejemplo, si es que no me gusta. Pero tampoco me sirve que me guste contabilidad si es que no soy bueno para ello. Hay que encontrar el equilibrio", apuntó.

El experto también recalcó que deben ser perseverantes, puesto que la mayoría de los emprendimientos fracasan porque esperan resultados inmediatos. "

Es importante saber que estos no se ven en plazo inmediato. Son etapas que demandan tiempo. La mujer emprendedora necesita tiempo para que su iniciativa progrese y se consolide", apuntó Velasco.

Para iniciar una micro empresa no es necesario hacerlo sola, se puede hace alianzas con otras madres, a decir de Gisella Greene, propietaria de Super Foods Ecuador.

Gisella levantó su negocio junto con sus dos hermanas, Sandra (44 años) y Natalia (38 años) quienes, al igual que ella, decidieron independizarse económicamente para mantener a sus hijos.

Su propuesta es promover alimentación sana a través del restaurante Super Food y cuenta con una tienda que vende productos naturales sin preservantes. Además, ofrecen charlas de alimentación nutritiva.

Las tres madres abrieron dos locales, el primero en Cumbayá, donde han acudido alrededor de 15 mil clientes desde noviembre de 2015 y; el segundo en el sector de La Floresta, en Quito.

Gizella reconoció que ser madre y crear nuevos espacios de productos y servicios es complicado, pero no es imposible. Ella contó que cuando inició su proyecto, quedó embarazada. "Para mí, la experiencia fue dura porque al mismo tiempo fui madre porque tuve que equilibrar la balanza, pero es satisfactorio tener dos hijos: mi Sebastián y Super Foods", contó.

El negocio no se levantó de la noche a la mañana. Gizella narró que antes de montarlo realizó análisis previos para que su producto sea bueno. Eso fue posible gracias a sus estudios de Ingeniería Comercial con un MBA en Marketing y Servicio al Cliente, pero también con una especialización en el Instituto Integrativo de Nueva York, que es en donde se especializó en alimentación holística.

A decir de la emprendedora, todo negocio -por más sencillo que sea el concepto- requiere capacitación, especialmente en el tema de administración.

En ese criterio coincide Mónica Granda, quien también divide su tiempo con la microempresa y la crianza de su hijo David (10 años).

La mujer reconoció que la ventaja de levantar un pequeño negocio es que se puede hacer a partir de lo que más le guste al emprendedor. Mónica es propietaria de la mini empresa Milo y Mila, que se inició hace 5 años.

Su propuesta consiste en la elaboración de muñecos terapéuticos llenos de semillas de linaza, cuyo interior tiene esencias. Cada muñeco se calienta en el horno microondas y activa las propiedades curativas de las semillas y las esencias, lo que genera calor que eliminar el estrés, incentiva el sueño e incluso elimina dolores como cólicos menstruales.

Si bien el producto tiene acogida, no cuenta con un punto de venta. Para ello, los clientes se contactan a través de un portal de Facebook (Mila Ecuador) en donde se promocionan los modelos y las esencias. La gente se puede contactar en la página y por WhatsApp y se realiza la entrega. Cada 'Mila' cuesta $ 25 que viene con una esencia adicional.

Mónica, además de su negocio, también ofrece capacitaciones a otras personas que desean iniciar sus emprendimientos. A su criterio, una de las claves para que se conozca el producto es mantenerse en ferias con este concepto.

Irene Pérez, también es partícipe de mantenerse en contacto con otros emprendedores. Ella es propietaria de Niwa Designs, que son artículos de decoración de hogar con enfoque en arte.

El negocio inició hace tres años con la idea de crear artículos para el hogar. Los accesorios son decorados con diseños de la artista Carolina Vallejo y elaborados por artesanos que trabajan con madera con una lámina especial que los hacen resistentes al calor.

Para Irene, ser madre de cuatro hijos no es un obstáculo para dedicar tiempo a su negocio. Al contrario, a lo largo del tiempo aprendió a mediar entre su microempresa y sus cuatro hijos. "Ellos aprenden a ser personas trabajadoras, además que son parte de la empresa", reiteró.

La empresaria contó además, que sus hijos están aprendiendo la labor, pues cuando hacen una entrega grande, ellos le ayudan a empacar los productos.

"La idea de un emprendimiento es pensar que no solo trabaja por los hijos, por la familia, sino también por dar fuentes de trabajo", expresó.

DATOS:

*En Ecuador hay 1’200.623 mujeres emprendedoras, frente al 1’738.553 de hombres, según la Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo del INEC, publicada en abril de 2019.

*De los 7’786.532 personas con empleo, 48.663 mujeres son patronas de una empresa y 1’151.960 trabajan por cuenta propia. Las principales actividades que realizan son agricultura y ganadería, comercio, y actividades de alojamiento. (I)