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Así es el Global Hawk, el dron estadounidense que Irán derribó

Así es el Global Hawk, el dron estadounidense que Irán derribó
Washington -

El dron Global Hawk derribado por Irán es un aparato volador de vigilancia, capaz de elevarse a gran altitud y transmitir imágenes de alta resolución en tiempo real durante más de 30 horas seguidas.

Al entrar en servicio en 2001, el RQ-4 Global Hawk fue utilizado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Irak, Siria y Afganistán, generalmente operado a distancia desde la base de Beale, en California, o la de Grand Forks, en Dakota del Norte.

La fuerza aérea cuenta hoy con la versión más moderna de ese dron, el RQ-4B, y ha vendido sus modelos anteriores a la Marina estadounidense. La Armada los utiliza mientras espera que una variante marítima de este avión no tripulado, el denominado MQ-4 Triton, esté en pleno funcionamiento.

Uno de esos aparatos más antiguos fue el que, tras ser atacado con un misil, cayó este jueves sobre el Mar Arábigo, de acuerdo con la Marina de Estados Unidos, que no informó de inmediato dónde había despegado y qué unidad la controlaba.

Delfín alado

El Global Hawk es un gran aparato negro con una nariz redondeada que lo asemeja a un delfín alado. De 14,5 metros de largo, con alas de envergadura de 39,9 metros, está equipado con un sofisticado radar y cámaras de muy alta definición, según su fabricante, el grupo aeronáutico estadounidense Northrop Grumman.

"La calidad de imagen de alta resolución hace posible distinguir diferentes tipos de vehículos, aviones, personas y misiles, y hacerlo en cualquier momento, de día o de noche", dice Grumman en su sitio web.

El dron recopila información desde una gran altura (18.300 metros), algo que teóricamente lo protege de ataques provenientes del suelo. Y como es muy liviano (1,5 toneladas, el peso de un auto), tiene un alcance de 22,780 km, y puede volar sin interrupción durante 32 horas, según su fabricante.

Se trata de uno de los aparatos más caros del ejército estadounidense: los últimos modelos están valorados en 123 millones de dólares, según las últimas cifras oficiales. Por ser un dispositivo de vigilancia y reconocimiento, no tiene armas.

Temor a la copia

La Armada probablemente intentará recuperar los restos del dron para evitar que Irán copie la tecnología estadounidense, algo que ha ocurrido en el pasado.

En diciembre de 2011, Irán capturó un avión no tripulado RQ-170 Sentinel que había penetrado en su espacio aéreo, según medios estadounidenses, para una misión de espionaje a sitios nucleares.

Tres años después, la televisión estatal iraní transmitió imágenes del vuelo de un dispositivo presentado como una copia del Sentinel. Teherán dijo que había logrado tomar el control de este aparato ultra sofisticado para obligarlo a aterrizar en el desierto, donde se recuperó casi intacto, mientras que Washington dijo que lo había perdido después de una avería. (I)