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Dos mujeres aspiran a máximos cargos en la Unión Europea

Dos mujeres aspiran a máximos cargos en la Unión Europea
Bruselas -

Dos mujeres ostentan a los más altos cargos en la Unión Europea y una de ellas, la conservadora alemana Ursula von der Leyen, puede convertirse hoy en la primera presidenta de la Comisión Europea, en reemplazo de Jean-Claude Juncker.

Con poco tiempo en la política, Von der Leyen se ha convertido en una  de las nuevas figuras, rodeada de polémica y críticas en Alemania. En 2013 fue la  primera mujer en ser ministra de Defensa y hoy es candidata para presidir la Comisión Europea –el ejecutivo de la Unión Europea–.

Ginecóloga de profesión, esta política de 60 años realizó estudios en economía y ciencias políticas, carrera en que se involucró después de sus 40 años, afiliándose a la Unión Democrática Cristiana en 1990. Su padre también dirigió la Comisión Europea.

Su primer cargo político fue en 2003 como diputada regional. Después se convirtió en ministra de la región a cargo de Asuntos Sociales, Mujer y Salud, hasta 2005. La canciller Angela Merkel la eligió para ocupar el Ministerio de Asuntos de Familia y Juventud. Entre los alemanes es considerada uno de los dos  ministros menos competentes en el Gobierno.

Von der Leyen, madre de 7 hijos, es partidaria de un modelo federal, apoya el matrimonio homosexual y que las  mujeres ocupen altos  cargos.    Para presidir la Comisión Europea, fue nominada por el presidente francés, Emmanuel Macron, generando polémica por no seguir el  proceso de Spitzenkandidaten (cabezas de lista) del 2014, donde los ciudadanos, además de   parlamentarios, elegían a quien debía dirigir la Comisión Europea. Este año Manfred Weber y  Frans Timmermans eran cabezas de lista, pero fueron relegados.

La candidata se somete hoy  al voto del Parlamento y necesita conseguir al menos 376 votos de 751 para ratificarse en el cargo hasta 2024.

Si es aceptada,  Von der Leyen deberá lidiar con el brexit.  Es partidaria de postergar la salida de Reino Unido hasta lograr un  acuerdo. Además busca construir unos Estados Unidos de Europa, en la línea de estados federales y crear a futuro  un  ejército europeo.

La titular del FMI ahora va al Banco Central Europeo

Christine Lagarde ya está acostumbrada a ser la primera mujer en lograr altos cargos.

Fue la primera mujer en presidir un prestigioso bufete de abogados, la primera en ser ministra de Economía de Francia en 2007. En 2011 escaló más y llegó a manejar el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ahora se prepara para otro desafío al frente del Banco Central Europeo (BCE).

Lagarde, de 63 años, una abogada y exnadadora de nado sincronizado, divorciada y madre de dos hijos, ha hecho su carrera en torno a las finanzas internacionales, actualmente se prepara para empezar un mandato de ocho años al frente del BCE, donde de nuevo será pionera, como mujer, en asumir un cargo en tiempos de crisis.

Lleva una vida sana, hace ejercicio a diario y no come carne desde hace 40 años. A lo largo de su carrera ha expuesto el sexismo al que se ha enfrentado, lo que la convirtió en defensora del avance de las mujeres en todo el mundo.

El nombramiento en su nuevo cargo  pasará por el Parlamento Europeo y el Consejo de Gobierno del BCE  solo como algo protocolar y empezará sus funciones el 1 de noviembre, un día después de darse el brexit  (31 de octubre), sobre el que sostiene que aplicarlo sin acuerdo “tendría graves consecuencias y llevaría  a una reducción del crecimiento,  a un aumento del déficit y a una depreciación monetaria, que inevitablemente agravaría la desaceleración de la economía mundial”.

Lagarde no es economista y no tiene experiencia en política monetaria,  y se enfrentará a la difícil tarea de reemplazar a Mario Draghi al que  han  reconocido como el salvador del euro. Sin embargo, en sus años en el  FMI mostró su apego a los estímulos monetarios altos en épocas difíciles, cuando resaltó su carácter y sus habilidades de negociación.  Fue  pieza clave para los millonarios préstamos concedidos a Grecia ($ 330.000 millones) y Argentina ($ 56.000 millones) para superar  la crisis. (I)