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Elecciones presidenciales en Bolivia coincidirían con pico de pandemia de COVID-19

Elecciones presidenciales en Bolivia coincidirían con pico de pandemia de COVID-19
La Paz -

Con la llegada de la pandemia de COVID-19 la transición a nuevas elecciones en Bolivia quedó en espera, pero ahora el país busca poner fin a la crisis política que vive desde octubre pasado con los comicios presidenciales aprobados para el 6 de septiembre.

Sin embargo, la fecha de los comicios ha causado polémica en el país, de 11 millones de habitantes, debido a que, según expertos, Bolivia estará en el pico de la pandemia justo para el mes de septiembre.

El gobierno interino de la presidenta Jeanine Áñez ha expresado descontento por la fijación de las elecciones junto a otros partidos minoritarios. Áñez asumió el poder tras la violenta convulsión social de octubre que causó la muerte de unas treinta personas y obligó al presidente Evo Morales a renunciar bajo sospechas de fraude electoral en las fallidas elecciones en las que buscaba un cuarto mandato.

La mandataria promulgó la ley para los comicios a inicios de la semana pasada en medio de críticas y presiones por su reticencia a que se realizaran los comicios durante la pandemia en la que ese país registra más de 30 600 y unas 970 muertes, pero según proyecciones del Gobierno se prevé que en septiembre la cifra de infectados trepe a 130 000 y solo para fines de julio se estima que el número de fallecidos llegue a ubicarse entre 4000 y 7000 decesos.

"He recibido presiones exigiendo elecciones el 6 de septiembre, es decir, en plena pandemia. Tengo un país sufriendo y a muchos políticos y autoridades exigiendo elecciones lo antes posible", dijo Áñez y rechazó las acusaciones que apuntan a su intención de mantenerse en el poder.

El director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto, menciona que realizar la votación en septiembre es complicado porque los nueve departamentos del país hasta ahora solo han registrado alzas de casos y decesos.

El Tribunal Supremo Electoral ha prometido que la campaña electoral estará marcada por la austeridad. EFE

"Posiblemente no podamos ni ir a las urnas... no hay un solo departamento que no esté empezando a subir su curva, ni siquiera se están manteniendo, todos están elevando los indicadores", refiere Prieto.

Las acusaciones de la mandataria fueron dirigidas al economista Luis Arce, el candidato del partido de Morales y favorito del electorado con 33,3 %, según sondeos, y al centrista y expresidente Carlos Mesa, quien está en segundo lugar con el 18,3 % de intención de voto. Áñez ocupa el tercer puesto con un 16,9 % del electorado.

“El pedido de elecciones no es de los partidos, es un pedido de la sociedad que quiere recuperar la democracia”, dijo Arce y Mesa declaró que la mandataria debe “asumir sus responsabilidades” al haber promulgado la convocatoria a comicios que ya fueron aplazados una vez por la pandemia.

Sin embargo, las críticas más duras provinieron del exlíder cívico y candidato presidencial Luis Fernando Camacho, que tachó a Áñez de "irresponsable" y "cobarde" por promulgar una ley que "traerá muertes a las familias bolivianas".

"Espero tenga la humildad para pedir perdón a Dios por obligar a su pueblo a elegir entre votar o morir", sentenció a través de Twitter.

“Este llamado a elecciones se hizo en busca de llamar a la pacificación y paz social... la presidenta no quiere usar la fuerza pública”, dijo el analista político Paul Coca y agregó que existe “una gran debilidad" entre el gobierno de Áñez y su candidatura que no la deja tomar decisiones fuertes y que estas podrían costarle los votos.

Buscando quitar presión al tema, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, dijo que están trabajando en protocolos de bioseguridad y anticipó que el voto "será más rápido, como un trámite bancario”. “Seguramente tendremos filas, pero se respetará la distancia social”, agregó.

Romero ha dicho también que existe "un compromiso de trabajar en un marco de austeridad" en la campaña que iniciará formalmente el 23 de julio, pero la difusión de la propaganda comenzará el 7 de agosto, un mes antes de la votación.

En tanto, Morales, quien está en condición de refugiado en Argentina desde diciembre pasado, celebró el anuncio de las elecciones en su cuenta de twitter.

"Con fecha fijada, corresponde, ahora, a los órganos del Estado garantizar elecciones limpias y transparentes, preservando la salud y el derecho a una participación sin persecuciones políticas", tuiteó el exmandatario.

En los comicios, que estaban previstos el 3 de mayo, los bolivianos deben elegir presidente, vicepresidente, diputados y senadores.

"En Bolivia hay incertidumbre por la pandemia, pero también en el escenario político y una postergación de los comicios podría generar una mayor ingobernabilidad”, explica la socióloga y politóloga María Teresa Zegada y dice que "puesto todo en una balanza aparentemente hay una necesidad de convocar a elecciones” en el país. (I)