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Lograr la paz en Libia es complicado por la influencia de fuerzas extranjeras, según la ONU

Lograr la paz en Libia es complicado por la influencia de fuerzas extranjeras, según la ONU
Estambul -

Los actores internacionales deben dejar de interferir en el conflicto libio para que la tregua en vigor se transforme en un alto el fuego duradero, afirmó el emisario especial de la ONU para Libia, la víspera de la cumbre internacional sobre el país norteafricano, que se celebrará en Berlín.

"Toda interferencia extranjera puede tener el efecto de una aspirina en el corto plazo" afirmó Ghasan Salamé, aludiendo al alto fuego que entró en vigor en Libia el pasado 12 de enero a instancias de Rusia y Turquía.

"Pero Libia necesita que cese toda interferencia extranjera. Ese es uno de los objetivos de esta conferencia", agregó el emisario.

La cumbre del domingo que reunirá a los líderes de potencias mundiales y países implicados en el conflicto libio tiene como objetivo, entre otros puntos, "consolidar el alto el fuego".

"Porque hoy en día tenemos simplemente una tregua. Queremos transformarla en un verdadero alto el fuego con observación, separación (de las partes enfrentadas), reposicionamiento de las armas pesadas (fuera de las zonas urbanas), etc", explicó Salamé.

El conflicto en Libia enfrenta a las fuerzas leales al jefe del Gobierno de Unión Nacional (GNA) reconocido por la ONU, Fayez Al Sarraj, contra las del hombre fuerte del este del país, Jalifa Haftar, cuyas tropas intentan tomar la capital Trípoli desde hace nueve meses.

Ambos fueron invitados a firmar un acuerdo de alto el fuego el lunes en Moscú pero, a diferencia de Sarraj, Haftar partió de la capital rusa sin hacerlo.

Bloqueo del petróleo

Este sábado, horas antes de que comience en Berlín la cumbre sobre Libia, fuerzas leales al mariscal Haftar bloquearon las principales terminales petroleras ubicadas en el este del país, indicó la compañía nacional de petróleo (NOC).

Este bloqueo hará caer la producción del país de 1,3 millones de barriles diarios (mbd) a 500.000 bd, según la compañía.

Un grupo cercano a Haftar había llamado el viernes a bloquear las exportaciones petroleras del país para protestar contra la intervención turca en apoyo a las fuerzas del GNA.

El emisario de la ONU Salamé, declaró a la AFP antes del anuncio de los bloqueos, que no descartaba que existieran motivaciones políticas con ese llamado, antes de la conferencia de Berlín.

"Nuestra línea es clara en la ONU. No hay que jugar con el petróleo porque es el sustento de los libios. Sin petróleo, los libios se mueren de hambre", advirtió Salamé.

Posición de Turquía

Por otra parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan advirtió este sábado a Europa sobre los nuevos problemas y amenazas terroristas que aparecerán si cae el gobierno libio con sede en Trípoli reconocido por la ONU.

En un artículo publicado en el portal Politico, Erdogan asegura que "Europa encontrará una nueva serie de problemas y amenazas si cae el gobierno legítimo de Libia", el GNA.

Los enfrentamientos entre el GNA y las fuerzas leales al mariscal Jalifa Haftar, han causado la muerte de más de 280 civiles y de 2.000 combatientes.

"Organizaciones terroristas como el EI (Estado Islámico) y Al Qaida, que sufrieron una derrota militar en Siria e Irak, hallarán tierra fértil para ponerse de pie" en Libia, advierte el presidente turco.

Turquía apoya a Sarraj y su parlamento aprobó a principios de mes el despliegue de tropas en Libia, tras firmarse un controvertido acuerdo marítimo y de seguridad entre Trípoli y Ankara.

"Dejar Libia a la merced de señores de la guerra sería un error de proporciones históricas" afirmó Erdogan, en velada referencia a Haftar.

Varios países estarán representados el domingo en la conferencia en la capital alemana, bajo la égida de Naciones Unidas, entre ellos Rusia, Turquía, Estados Unidos, China, Italia y Francia.

Libia, que cuenta con las mayores reservas de petróleo en África, es escenario de la violencia y las luchas de poder desde la caída y la muerte en 2011 del dictador Muamar Gadafi, tras una revuelta popular y una intervención militar liderada por Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. (I)