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México admite excesos contra los inmigrantes

México admite excesos contra los inmigrantes

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que pudieron cometerse “excesos” contra migrantes. Por ello se comprometió a revisar lo ocurrido el fin de semana pasado con la separación de una familia nicaragüense, y garantizó que se respetarán los derechos humanos de quienes cruzan sin documentos por territorio mexicano hacia EE.UU.

El mandatario aclaró que corresponde a los elementos del Instituto Nacional de Migración realizar las detenciones y no los agentes de la Guardia Nacional.

Durante la conferencia diaria, López Obrador fue consultado por el caso de la familia que intentaba cruzar el río Bravo hacia Estados Unidos, pero resultó separada por la Guardia Nacional.

“No existe ninguna orden de detener y vamos a revisar el caso para que no vuelva a suceder, porque no es esa nuestra función”, respondió. “Tenemos que evitar que aumente el flujo migratorio, pero respetando derechos humanos y atendiendo las causas”, añadió.

Desde este lunes más de 15.000 elementos de las Fuerzas Armadas, entre agentes de la Guardia Nacional y soldados, patrullan en distintos puntos de la frontera norte con Estados Unidos a fin de contener el flujo de migrantes provenientes de Centroamérica.

Una de las ciudades que más resiente la presencia de las personas en busca de asilo es Ciudad Juárez, Chihuahua, donde el pasado viernes la agencia AFP captó el momento en que una familia fue retenida por elementos de la Guardia Nacional al momento de intentar cruzar al “otro lado” por el Río Bravo.

Las imágenes tomadas por Herika Martínez dieron la vuelta al mundo debido a lo que representa en cuanto a la actual estrategia del gobierno mexicano para reducir los índices de arribos de personas en tránsito a territorio estadounidense.

En la secuencia fotográfica se observa cómo dos mujeres y una niña son detenidas por elementos de la Guardia Nacional, quienes las sostienen de los brazos para evitar que ingresen al cauce del Río Bravo.

De acuerdo con el diario La Jornada, las mujeres son originarias de Nicaragua y parte de su frustración obedece a que el esposo de una de ellas y dos de sus hijas sí alcanzaron a irrumpir en territorio estadounidense, por lo que la familia fue separada.

Otras víctimas
En Matamoros, en el estado mexicano de Tamaulipas, fueron rescatados los cuerpos del salvadoreño Óscar Alberto Martínez, de 25 años, y su hija Valeria, de un año 11 meses, quienes murieron ahogados el domingo al intentar cruzar el río Bravo para llegar a Estados Unidos.

Ambos fueron encontrados abrazados. En una foto que circuló en los diarios locales, la menor podía verse dentro de la camiseta de su padre, quien al parecer intentó de esta forma ponerla a salvo, sin conseguirlo.

Enrique Gómez, un pariente de más víctimas, lamentó lo ocurrido a través de Twitter y pidió ayuda al gobierno porque el costo de repatriar los cuerpos era elevado. “Nos están cobrando de $ 7.000 a $ 8.000 por traer los cuerpos”, expresó.

El presidente salvadoreño Nayib Bukele respondió a través de la red social que la oficina de la presidencia “pagará todos los gastos de repatriación y ayudará económicamente a la familia”.

Del otro lado de la frontera, cerca del río Bravo y los Matorrales de Anzalduas en Mission, Texas, fueron hallados los cuerpos de una mujer, dos bebés y un niño pequeño, todos guatemaltecos, quienes al parecer murieron por el calor y la deshidratación.

Al ser consultado sobre la imagen de los migrantes fallecidos, el presidente de México dijo que “es lamentable que esto pase”. (I)