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En hospitales de Ambato hay 32 UCI, pero un promedio de 18 pacientes está en espera

En hospitales de Ambato hay 32 UCI, pero un promedio de 18 pacientes está en espera
Ambato -

La ocupación de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y General Docente Ambato continúa al 100 %. Entre ambos sanatorios suman 32 camas para pacientes con coronavirus, pero en la lista de espera hay 18 contagiados.

Hasta la semana anterior en ese listado hubo siete personas. Así lo indicó Fernando Viteri, responsable de Gobernanza de la Salud de la Zona 3.

El funcionario explicó que de los 18 pacientes en lista de espera hasta el registro del domingo, 12 fueron recién ingresados. Eso revela, dijo, que la caracterización clínica o empeoramiento fueron recientes, por lo que se considera que la cifra puede ir en aumento.

Hasta este miércoles 20 de enero, a nivel nacional se registraron 234.315. En Tungurahua hubo 8.424 casos confirmados de COVID-19.

De ahí que en esta provincia la angustia de los familiares de los pacientes comienza con la espera de una cama en UCI y aumenta a la hora de conseguir algunos medicamentos requeridos para los tratamientos.

Un familiar que prefirió mantener la reserva de su nombre explicó que hace más de una semana, luego de esperar dos días, logró ingresar a su familiar en la UCI de uno de los hospitales públicos de Ambato. No obstante, contó, ahí comenzó la preocupación por conseguir medicinas como Midazolam, Rocuronio y Fentanilo, que son casi a diario requeridas para su pariente enfermo.

Manifestó que, principalmente, el Midazolam no se puede encontrar, que cuando logra conseguir tiene que pagar entre $ 8 y $ 10 por cada ampolla, cuando el precio normal estuvo en alrededor de $ 4,50.

“En una ocasión tuvimos que viajar hasta Riobamba para conseguir, porque hubo un día en que me pidieron 32, que solo ahí gastó alrededor de $ 300. Solo en medicinas se ha gastado alrededor de $ 4.000 en estos días”, aseguró.

No obstante, la gobernadora de Tungurahua, Gabriela Rodríguez, aseguró que no hay escasez de medicinas; dijo que incluso el intendente de Policía (Diego Flores) con funcionarios de la Agencia de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) han realizado operativos y verificaron que sí hay los medicamentos.

“Si van a alguna farmacia y no encuentran el producto deben denunciar, porque se deben estar guardando, porque no hay escasez de los productos que venden en las farmacéuticas. Los controles se siguen y se seguirán haciendo”, aseveró, al tiempo que señaló que el jefe político (Esteban Altamirano) el sábado verificó que en el hospital Regional había el 100 % de medicamentos.

No obstante, a través de Facebook, Marce V. manifestó que “siempre envían a comprar a los familiares los medicamentos, no es como indica que sí hay stock en el hospital”.

El intendente de Policía de Tungurahua manifestó que trabajan en operativos de control con la Arcsa y que van a continuar con el fin de verificar que haya en stock los insumos médicos que son necesarios para el tratamiento del COVID-19.

“Vamos a realizar operativos en todas las farmacias de la provincia de Tungurahua, porque no se ha tenido ninguna novedad en cuanto a la escasez de medicamentos y precios elevados”, añadió Flores.

El responsable zonal de Gobernanza de la Salud aseguró que, ante la mayor demanda por el número de pacientes con el virus, el consumo de medicamentos se ha acelerado, ante lo cual indicó que se ven en la necesidad de utilizar alternativas, pero que hay en stock fármacos hasta febrero.

“Sin embargo, debemos considerar varias cosas: una, la demanda privada; dos, la posible especulación, porque los medicamentos mencionados, Midazolam y Rocuronio, son medicamentos declarados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) como de comercialización restringida, es decir, están muy escasos en el sistema en general”, citó el funcionario.

Ante ello, sostuvo, hay casos de personas que tienen esos medicamentos, pero no los ofertan de manera regular sino de forma camuflada en valores cinco, seis y hasta diez veces más caros de lo normal. (I)