Nacional

Liberan a un cóndor tras recuperarse de una herida de perdigón en Reserva Chakana

Liberan a un cóndor tras recuperarse de una herida de perdigón en Reserva Chakana
El Zoológico de la capital ecuatoriana, Quito, liberó este sábado a "Iguiñaro", un cóndor al que hallaron herido por un perdigón y que ahora recorre los páramos andinos en la Reserva Chakana, de la Fundación Jocotoco.
La liberación del espécimen, cuya edad estimada oscila entre los 30 y 50 años, ocurre a un mes de haber sido encontrado por habitantes de la parroquia El Quinche, con un impacto de perdigón en su cuerpo.
A partir de este hallazgo, los especialistas del Zoológico de Quito brindaron la atención clínica necesaria al ave hasta conseguir su recuperación y alta hospitalaria.
Debido a la evolución positiva de su estado clínico, el protocolo de rehabilitación efectiva y el hecho de que casi no ha mantenido contacto con humanos, los especialistas del Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino en Ecuador decidieron que su reinserción debía hacerse lo más pronto.
Ello a fin de que pueda retomar su estado de vida silvestre, se informó en un comunicado.
Previo a su liberación, la Fundación Cóndor Andino y The Peregrine Fund, con el apoyo del Municipio de Quito, instalaron un rastreador satelital en el cuerpo del ave, que permitirá monitorearlo para conocer detalles de su desplazamiento y ubicación.
De esta forma, se podrá conocer los aspectos ecológicos de la especie y realizar su seguimiento en el campo.
Se conoce que "Iguiñaro" fue identificado, por primera vez, en la localidad andina de Zuleta en 2016, junto a una hembra.
El pasado 27 de abril fue rescatado en una de las quebradas del área de Protección Hídrica Cerro Las Puntas y hoy alzó su vuelo en uno de los peñones de la Reserva Chakana, un lugar de percha, dormidero y "anidación perfecto para que pueda empezar nuevamente a recorrer el territorio", señala el escrito.
AEROPUERTO INTERNACIONAL DE CÓNDORES
La situación por la que atravesó "Iguiñaro" muestra la peligrosa relación de la sociedad con la vida silvestre en los Andes.
"A pesar de que el cóndor es reconocido como un emblema nacional, esta especie continúa enfrentando cacería, envenenamiento y el aumento descontrolado de perros ferales", dijo el director del Zoológico, Martín Bustamante.
Por ello consideró necesario emprender "acciones colectivas profundas para cuidar la especie, su rol en el ecosistema, su relación con el agua y los páramos, para frenar la amenaza constante y evitar su extinción".
Considerada como el santuario de los cóndores del Ecuador, la Reserva Chakana -donde fue liberado "Iguiñaro"- se creó en 2011, con el objetivo de proteger los dormideros y los sitios de anidación más importantes del país para esta especie.
Posee el 16 % de todas las áreas de uso de cóndor andino registradas en el Distrito Metropolitano de Quito y se constituye como uno de los sitios de mayor concentración de la especie a nivel nacional.
En esta zona, se han registrado hasta 49 y es el hogar de la pareja reproductiva monitoreada más exitosa del mundo con siete eventos reproductivos en los últimos siete años, que han sido documentados por la Fundación Cóndor Andino.
Para Michaël Moens, director de conservación de Fundación Jocotoco, "es simbólico que a un cóndor rescatado en El Quinche se lo libere en un sitio donde está la mayor confederación de cóndores del Ecuador".
"A esta área se la conoce como el aeropuerto internacional de los cóndores, porque curiosamente cóndores que se han visto en Cotopaxi, e incluso en Colombia, han llegado a esta reserva", cuenta el investigador.
Esto, debido a características como sus corrientes ascendentes de aire caliente, disponibilidad de alimento y por ser un hábitat protegido.
La reserva concentra remanentes de importantes ecosistemas andinos que se han perdido a lo largo del tiempo por actividades relacionadas a la agricultura, ganadería y urbanización.
Se convierte también en un área de conservación del oso andino, tapir de montaña y una zona indispensable para la preservación de los páramos y los humedales de alta montaña, que son claves para el abastecimiento del agua. EFE