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Por temor a más contagios de COVID-19, no abrió la mayoría de playas autorizadas en Ecuador

Por temor a más contagios de COVID-19, no abrió la mayoría de playas autorizadas en Ecuador

Cuarenta playas estaban autorizadas en Ecuador para reabrir este 5 de agosto, tras casi cinco meses de paralización por la pandemia del coronavirus. Pero de estas, solo una en la provincia de El Oro y cinco confirmadas en la provincia de Esmeraldas, todas en el cantón Atacames, recibieron ayer a los turistas, quienes también deben cumplir con exigencias sanitarias y de seguridad para no ser desalojados y evitar la posibilidad de contagios de COVID-19.

La mayoría de las playas no abrió por recomendación de epidemiólogos y de los representantes de las mesas de salud de sus cantones, quienes coinciden en que aún no es momento de recibir al turismo por el riesgo de la propagación del virus en aglomeraciones que puedan originar los visitantes y porque sus localidades no cuentan con camas hospitalarias suficientes para atender posibles brotes.

Otras, en cambio, no reabrieron porque aún no tienen todos los implementos y medidas de bioseguridad que exige el COE nacional para recibir a turistas, quienes hasta ayer esperaban la confirmación de qué balnearios estarían abiertos para ir a vacacionar en el feriado del 10 de agosto próximo.

En Manabí, Guayas y Santa Elena ninguna de las playas autorizadas abrió. Incluso, horas antes de la reapertura oficial, los balnearios que inicialmente confirmaron que dejarían pasar a turistas, como Crucita (en Portoviejo), Canoa (en San Vicente) y Puerto López, optaron por no hacerlo.

‘Miedo a más contagios’

Lincoln Palacios, director de Salud del distrito 13D11 Bahía de Caráquez-San Vicente, afirmó que está en contra de que las playas de Canoa (cantón San Vicente) y de Sucre (Bahía y otras) se abran en estos días, porque al estar las demás cerradas, estas recibirían toda la afluencia de turistas y bañistas, elevando el riesgo de contagio.

“Todavía no estamos en las condiciones de controlar un rebrote, ya que no contamos con el personal médico ni con los recursos ni con un hospital adecuado en territorio ni con un stock de medicina idóneo para hacerle frente al virus”.

Y agregó que, incluso, tres de los funcionarios del centro de salud de esta localidad dieron positivo para COVID-19, por lo que han tenido que separarlos para que se recuperen y cumplan con la cuarentena.

En San Vicente, la fecha tentativa que maneja el COE cantonal para la reapertura de sus playas (como Canoa) es el 30 de agosto. Y esto último, en análisis semanal.

Para el cantón Jama y para las playas del cantón Sucre (como Bahía y San Jacinto) la medida es la misma, por recomendación del distrito de salud, pues temen que los casos positivos de COVID-19 aumenten con la llegada de turistas.

En el cantón Sucre solo hay siete camas para UCI (cuidados intensivos) disponibles para pacientes con COVID-19. Y aquí se atienden unos 200 000 habitantes, residentes en poblaciones del norte de Manabí, cifra insuficiente ante el número de casos que se reportan a diario.

Por eso no se reabrió aún la playa de San Jacinto, dijo, en una entrevista radial, la alcaldesa de Sucre, Íngrid Zambrano. Y hoy se reunirán para ver si dan paso a los turistas, este 25.

El informe de salud de Manta (con El Murciélago, Tarqui y Santa Marianita como playas autorizadas) también indicaba la necesidad de seguir fortaleciendo la educación ciudadana, antes de la reapertura. Agustín Intriago, alcalde de este cantón, mencionó que fue una decisión “muy bien meditada” para controlar la afluencia de turistas. Esta medida se revisará en quince días.

Portoviejo tampoco abrió su playa por un rebrote del virus en las últimas semanas.

Problemas operativos

Puerto López, en el sur de Manabí, no habilitó su playa por problemas con las cámaras de vigilancia del balneario, indicó Johnny Cruz, director del Departamento de Turismo de este cantón.

En El Oro, solo Bajo Alto, del cantón El Guabo, abrió ayer y esperan más turistas para este fin de semana.

No así Jambelí, cantón Santa Rosa, donde los comuneros temen contagios y reclaman la supuesta falta de un plan de bioseguridad para recibir a los turistas. Son 32 servidores turísticos que laboran y viven de esta actividad y han tenido que cerrar sus negocios desde marzo hasta hoy. Los dirigentes de la comuna pretenden permitir el acceso de turistas a finales de agosto, hasta entonces esperan que se cuenten con las medidas requeridas en temas de bioseguridad.

"En Bajo Alto todas las semanas les han dado charlas por la pandemia, pero aquí en Jambelí, las autoridades se han olvidado. La gente quiere abrir sus negocios, pero necesita saber cómo manejar las medidas", sostuvo Javier Ocoró Ibarra, presidente encargado de la Comuna Ancestral Balneario Jambelí.

Mientras que Jessenia Mendoza, directora de Turismo del Municipio de Santa Rosa, asegura que los comuneros sí han sido capacitados. Y que incluso ayer, 5 de agosto, se cumplió otra de estas jornadas.

"Tenemos listo un plan de reapertura de playa con una capacidad de 660 turistas por día y los locales podrán atender al 50 %, así también el transporte fluvial tendrá las mismas medidas", dijo Mendoza.

Por su parte, el alcalde de Santa Rosa y presidente del COE cantonal, Larry Vite, manifestó que aplazaron la reapertura por pedido de los dirigentes de Jambelí. "Lo que vamos a hacer es socializar todas las medidas y protocolos que se aplicarán cuando ingresen los turistas. Estamos destinando equipos para tomar la temperatura en el ingreso de la playa", agregó.

'Incumplimiento de ciudadanía'

Las autoridades del cantón Esmeraldas dicen que no se reabrieron cuatro de sus balnearios, como Las Palmas (el más conocido y el que está en la capital de la provincia), por el desacato, por parte de la ciudadanía, de las restricciones sanitarias, que ha elevado los casos de COVID-19 en esta localidad.

El concejal Ramón Echeverría, quien a su vez es médico-pediatra, justificó el cierre de la playa de Las Palmas, por la indisciplina e incumplimiento de ciudadanos respecto de las recomendaciones de bioseguridad.

Esto incluso obligó a la fuerza pública y a autoridades locales a desalojar a los visitantes que llegaron en anteriores fines de semana.

Mientras, propietarios de locales de Las Palmas insisten en que se reabra esta playa, pues algunos cumplen con las normativas de bioseguridad.

En cambio, en el cantón Atacames sí dieron paso a los turistas. Aquí las playas habilitadas son Atacames, Tonsupa, Súa, Same y Tonchigüe. En Atacames estaba previsto realizar, la tarde de ayer, la reapertura oficial de las playas y la presentación de la herramienta Distancia2 por parte del ECU911. (I)