Nacional

Rata Blanca se reencontró con los ecuatorianos

Rata Blanca se reencontró con los ecuatorianos

El Ágora de la Casa de la Cultura Ecuatoriana de Quito vibró con la música roquera de Rata Blanca, agrupación con más de 30 años de trayectoria, que volvió a la capital para disfrutar con su público la noche del viernes 24 de mayo de 2019.

Walter Giardino, guitarrista y líder de la agrupación, se paseó con su instrumento por toda la tarima, lo que provocó la emoción de sus fanáticos. Sobre todo en Johanna Torres, quien vistió con una camiseta de la selección de Argentina —país de donde es oriunda la banda— así como una bandera de Ecuador.

Llevó puesta eso porque deseaba que Giardino la vea: es fanática de sus canciones desde que tenía 12 años. Ha pasado el tiempo, pero su amor por la agrupación se ha afianzado y ese gusto lo comparte en la actualidad con su novio Daniel Aramayo.

Entre risas, la pareja contó que se enamoraron escuchando Rata Blanca, la canción que los define es La leyenda del hada y el mago, según dijeron.

Pero sí hay una melodía que toca las fibras de Torres es Días duros. Es su preferida y comentó que en un principio esa iba a ser la canción promocional de Rata antes de Mujer amante, pero como la segunda es más comercial se volvió más famosa y casi un himno, comentó.

Giardino llegó a Ecuador como parte de su gira de conciertos, que incluyó a países como Colombia y El Salvador. Previo a su presentación en Quito, el conjunto también estuvo en Cuenca.

Pero Rata Blanca no estuvo sola en escena. Antes de su show se presentó la banda colombiana Kraken. Con un pantalón negro y un corsé blanco, apareció en escena Roxana Restrepo, quien se convirtió en la cantante del grupo tras la muerte de Elkin Ramírez, en 2017, quien fue el fundador de la agrupación.

Canciones como Lenguaje de mi piel, Huella y camino, Silencioso amor o Vestido de cristal hicieron emocionar a los fanáticos. El paso de Ramírez por el grupo se recordó, Restrepo aseguró que ahora el músico como todos quienes mueren pasaron a otra vida, que es parte de la evolución, dijo.

En el espectáculo también estuvo la banda ecuatoriana Hemisphery, quienes le pusieron el toque nacional a la velada. Los músicos agradecieron al público por apoyarlos y aseguraron que en Ecuador a pesar de las adversidades todavía existe el metal y que el rock es un género que seguirá vivo.