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Una guía práctica para el mantenimiento de la ducha y la grifería en casa

Una guía práctica para el mantenimiento de la ducha y la grifería en casa

Para evitar fugas, que se taponen o manchen, es indispensable dar una limpieza y desinfección a la grifería de cocina, baños y ducha. Hay procesos simples que se pueden desarrollar en la casa sin necesidad de contratar a profesionales.

Silvia Gavilanes, especialista en control de calidad y grifería, explica que la limpieza constante es clave para evitar problemas a futuro. Si se trata de grifería de cocina, conviene realizar un aseo de las piezas luego de cada lavado de platos. Aquello evitará la acumulación de suciedad. Para este proceso hay dos consejos: utilizar paños o esponjas suaves para no rayar el material y agua tibia o caliente para enjaguar. Esto ayudará a eliminar restos de grasa y residuos orgánicos.

Las manchas blancas son otro problema frecuente en la grifería cromada. Sucede porque el agua tiene cal y al acumularse generan manchas alrededor de la boquilla o manija. También se da por la acumulación de jabón.

Para eliminar este tipo de residuos se aconseja el uso de bicarbonato de sodio. Para ello, se debe elaborar un pasta mezclando el producto con unas gotas de agua, se aplica con un cepillo de dientes suave y se deja actuar unos minutos, luego se enjuaga.

Si las manchas persisten, la especialista sugiere el uso de una mezcla de partes iguales de agua y vinagre. Este último es un desinfectante natural y al ser ácido ayuda a remover las impurezas con mayor facilidad, pero debe estar mezclado con agua para evitar dañar el material.

El proceso es sencillo. Si se trata de grifería se debe retirar la boquilla girando con la mano hasta aflojar o con la ayuda de una llave inglesa. En un recipiente se mezcla el vinagre y el agua y sumerge la pieza durante toda la noche. Al día siguiente se limpia con un cepillo suave y enjuaga. Para la ducha es el mismo proceso. Si es una ducha eléctrica primero debe apagar el interruptor de circuito (breaker) y luego retirar la cabeza de la ducha para sumergirla en la mezcla.

Si la ducha es de acero inoxidable o cromada, por lo general, tienen gomas por donde sale el agua. Ahí se acumulan la cal por lo que deberá remover la suciedad con un paño y comprobar que no estén tapadas. Si es el caso, los orificios se pueden destapar introduciendo una aguja de punta redonda.

Desinfección

Antes de desinfectar, es indispensable una buena limpieza. Un aseo profundo y más detallado se recomienda mínimo una vez por semana para evitar que las llaves se tapen o manchen. Según Gavilanes, para desinfectar estas superficies se puede utilizar cloro pero mezclando según las dosis indicadas del producto. Por lo regular, es una parte de 240 mililitros de cloro en cinco litros de agua. Este preparado sirve para llaves de la cocina, baño y para duchas. Se aplica con un paño suave, se deja actuar y absorber unos 10 minutos antes de utilizar.

Si se va a aplicar desinfectantes comerciales conviene verificar que no tengan ácido en su composición pues la grifería de níquel y cromo o de latón de cobre y zinc, se pueden afectar con este producto. Tampoco se debe utilizar esponjas o cepillos abrasivos porque rayarán el material. Si el material es de acero inoxidable, hay productos específicos para su asepsia.