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Dos emprendedores ecuatorianos fabrican protectores faciales, por coronavirus miles se donan a servidores de primera línea

Dos emprendedores ecuatorianos fabrican protectores faciales, por coronavirus miles se donan a servidores de primera línea
Quito -

Compañeros de estudios y ahora socios, Fabricio Antonio Reyes y Diego Aguinsaca desde que estudiaban estuvieron inmersos en eventos de innovación, emprendimientos, los que primero les permitieron ganar el concurso local del Banco de ideas de la Senescyt en el 2014, dos competencias de robótica en México y el premio Una idea para cambiar la historia, de History Channel en 2016.

Fuimos estudiantes de ingeniería, nunca tuvimos en mente estructurar una empresa como tal. Nos gustaba la tecnología, ayudar a la gente y sacábamos algunos proyectos que en el camino se transformaron en empresas, uno de ellos es esta línea de ayuda a personas con discapacidad visual que, a la final, terminó convirtiéndose en una fundación para ayudar a los niños de manera gratuita, dice Reyes.

Otro de sus proyectos es SAIS 3D, la primera empresa de fabricación de impresoras 3D, en el país, donde también ayudan a estudiantes a hacer sus proyectos.

Luego descubrimos el mundo de los emprendedores del diseño, de las máquinas laser, son gente artesana muy hábil que le gusta trabajar en madera, en plástico y nosotros les damos maquinaria para sus negocios, esa empresa se llama Máquinas EC, Aquí, hemos pasado de emprendedores a empresarios, explica Reyes.

Paralelamente, la pandemia del coronavirus inundó el mundo y es cuando Reyes y Aguinsaca crean Nanox, basados en su anterior empresa, que les ha servido para fabricar protectores faciales para protegerse del virus que ha causado la pandemia COVID-19.

Con las máquinas de corte laser y las impresoras 3D fabrican productos de bioseguridad, entre esos, protectores faciales, y para conseguir impacto en la gente, le cambiaron de nombre. Ahora se llama: Nanox.

El 26 de marzo empezó la creación de Nanox. La cuarentena inició en 16 de marzo y nosotros como emprendedores, jóvenes y solteros, prosigue Reyes sonriendo, tenemos muchísimas ideas, ya habíamos visto las tendencias de lo que pasaba en China, en Europa y en Estados Unidos y sabíamos, como emprendedores, que las crisis son el mejor momento para poder ver grandes oportunidades, dice.

Las 27 personas que trabajamos en Nanox, nos adaptamos rápido al teletrabajo, somos jóvenes de 18 a 28 años, estábamos ayudando a nuestros clientes, dando soporte técnico por videollamadas, haciendo cursos por internet, pero, paralelamente, conversando con la gente de la empresa para ver qué hacemos. En medio de esas ideas, un hospital nos contactó y nos pidió que los ayudemos a fabricar protectores faciales y así inició. De repente, se convirtió en un producto de primera necesidad, dice Fabricio Reyes.

Las impresoras 3D alcanzan a fabricar 7 productos al día y no es suficiente para satisfacer la demanda, entonces, con el proyecto social, Fabricio y su socio, habían desarrollado una metodología para fabricar plástico más rápido con la tecnología de inyección de plástico con impresión 3D, es decir, en las impresoras 3D, se hacía solo el prototipo y la fabricación en otra máquina.

Iniciamos el 26 de marzo, con 2 mil unidades al día. La demanda fue tan alta que nos tocó hacer muchos experimentos, no dormíamos, para desarrollar más maquinaria y para el 15 de abril ya teníamos 5 mil unidades al día. No hemos parado hasta ahora. Esta semana acabamos de inaugurar 30 mil unidades diarias. El precio es de 3 a 5 dólares, según el distribuidor, dice Reyes satisfecho.

Todo nació con la idea de ayudar, mi madre trabaja en el ministerio de Salud, es epidemióloga, entonces, por ahí hay un impulso para ayudar a las personas. Al principio no podíamos donar mucho, pero siempre lo dijimos, cuando tengamos más producción, podemos destinar una parte a personas que lo necesitan.

Desde hace 15 días, empezamos a donar a hospitales, a doctores, a personas que están en la calle recogiendo basura. Recorrimos el país y proporcionamos a policías, a militares, a periodistas. El viernes pasado hicimos una donación a Solca y al hospital Baca Ortiz y ahí vamos trabajando y controlando que sea sostenible, explica Reyes.

Nos llegó un estudio de Estados Unidos que dice que el uso del protector facial permite una protección del 96 por ciento. La recomendación es que usen protector facial y una mascarilla para alcanzar el 100 por ciento. Hay un caso de una empresa, se contagiaron cinco personas, siguieron yendo al trabajo con protectores faciales y mascarillas y no contagiaron a nadie más, explica Reyes.

Hemos entregado 300 mil protectores faciales y tenemos un plan: hasta junio vamos a entregar un millón, entre ventas y donaciones, concluye Fabricio Reyes. (I)