Política

El proceso de protección de datos se fortalece

El proceso de protección de datos se fortalece

El Gobierno Nacional destinará $ 11 millones para crear mecanismos que permitan proteger los datos de los ecuatorianos.

La medida se anunció la mañana de este martes 17 de septiembre de 2019 luego de la fuga de este tipo de información que se produjo de un servidor (Elasticsearch) no seguro ubicado en Miami (Estados Unidos), propiedad de la compañía ecuatoriana Novaestrat S.A.

Para asegurar los datos y como parte del Proyecto Ecuador Digital, el ministro de Telecomunicaciones, Andrés Michelena, anunció este martes 17 de septiembre que en el data center de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) será alojada la información sensible de las instituciones estatales. La estructura funciona desde finales de 2017.

A raíz de la filtración, las autoridades decidieron adelantar el traspaso de información y proponer un tiempo de ejecución máxima de cuatro a cinco meses.

Este miércoles 18 de septiembre de 2019 se presentará en la Asamblea Nacional el proyecto de ley de protección de datos y el funcionario hizo un llamado al Legislativo para que lo trate con carácter de urgente. Además afirmó que se exigirá la devolución de la base de datos filtrada.

La diligencia

Al momento se ejecuta una investigación penal sobre este tema. Por esta razón, los directivos de la empresa Novaestrat, sospechosa de ser la responsable de la filtración de datos personales de 20 millones de ecuatorianos, prestaron su testimonio ante la Fiscalía (Quito).

En un comunicado el órgano fiscal precisó que “como parte de las diligencias investigativas por un presunto delito de violación a la intimidad”, se tomó declaración a Agustín M. y William Roberto G. presidente y representante legal, respectivamente, de Novaestrat.

La Fiscalía agregó que dicha empresa “sería la responsable de la filtración”. En la rendición de versiones se recabó información sobre las relaciones comerciales de la empresa y los procesos en sus negocios, que servirá para ahondar en unas pesquisas que continuarán.

María Paula Romo, ministra de Gobierno, precisó que Agustín M. y William Roberto G. se encuentran en libertad. “No pesa sobre ellos una medida cautelar, depende de Fiscalía solicitar un tipo de medida y de los jueces el dictamen”. A ambos se los vincula como parte del Gobierno del expresidente Rafael Correa.

El impacto de la fuga de información de los ecuatorianos también tuvo su eco este martes 17 de septiembre en la Asamblea Nacional. En el Legislativo, por unanimidad, se aprobó una resolución para pedir que comparezcan las autoridades correspondientes para que informen sobre lo acontecido.

El lunes 16 de septiembre de 2019 se conoció que la filtración correspondía a cruces de datos de diversas instituciones, entre ellas una entidad financiera.

Sobre el tema, Verónica Artola, gerenta del Banco Central del Ecuador, confirmó que la información que alberga la institución no ha sido alterada.

Artola se comunicó con los dos bancos más grandes del país y aseguró que tampoco registraron problemas.

La prevención

Para Rafael Bonilla, profesor de la Facultad de Ingeniería en Electricidad y Computación de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, lo ocurrido no se debe a errores de los ciudadanos en general, sino a hechos sobre los cuales no tienen control.

Sin embargo -añadió- no está de más evitar exponer todos los datos personales en las redes sociales. “Podríamos pensar que la información financiera es la más dañina, pero en realidad toda puede ser utilizada para posteriores ataques”.

Por su parte, Oswaldo Moscoso, director de la carrera de Ingeniería en Ciencias de la Computación de la Universidad UTE, advirtió que se deben proteger los datos que corresponden a niños, pues ese segmento es el más vulnerable.

“Hay que cuidarse del phishing (técnica de ingeniería utilizada por los delincuentes para obtener información confidencial)”.

Justamente, Lorena Naranjo, principal de la Dirección Nacional de Datos Públicos, pidió a la ciudadanía que actualice las contraseñas, ya que estas tienen un ciclo de vida. “La cultura de protección de datos es responsabilidad de todos”. (I)