Política

Historias de éxito: Emprendimientos que marcan progreso de Guayaquil

Historias de éxito: Emprendimientos que marcan progreso de Guayaquil

Desde el 10 de octubre pasado, Guayaquil vive el año del bicentenario de su independencia. La ciudad, con el Municipio y un comité para la ocasión, tiene marcada una agenda que incluye eventos y obras.

Este Diario empieza también una entrega especial que se extenderá por once meses hasta llegar al 9 de octubre del 2020, fecha precisa del bicentenario. Hablaremos de la gente, de sus barrios, de sus empresas, de sus ideas, de sus autoridades, de su diario vivir. Y también de aspiraciones, problemas y necesidades.

Destacamos esta vez a un grupo de emprendedores que comenzaron casi desde cero y se volvieron empresarios de éxito. Aquí las historias del Grupo Dipaso, Jabones Anisa y Nelson Market, de las que surgen consejos para quienes emprenden un negocio: tener un plan, analizar el terreno, trabajar y perseverar.

De una cocina de la casa salieron los primeros jabones Anisa

Ana Isabel Moreno siempre sintió fascinación por los jabones; por eso cada vez que viajaba se traía algunos de sus destinos. Cuando salió de su empleo en una institución bancaria pensó que el emprendimiento que esperaba iniciar debía tener ese perfil: natural, exclusivo y que genere bienestar al consumidor.

En un programa de televisión  observó  cómo elaborar jabones artesanales en casa. Y se decidió: compró libros, utensilios y moldes, grasas y aceites, y empezó a  experimentar en la cocina de su casa allá por el 2009. Así nacieron los jabones  Anisa (de Ana Isabel).

La primera producción llegó a manos de sus familiares y amigos; luego se animó a participar en  ferias de emprendedores para explorar el interés del público. “Nos fue increíble”, dice esta ingeniera en Gestión Empresarial de 44 años.

No hay que lanzarse (a emprender) sin cabeza. No te puedes botar del trabajo y echarte a la suerte... Sí hay que tener un plan. Podrías hacerlo simultáneamente y si la cosa te funciona, ya puedes desvincularte", Ana Isabel Moreno,  socia de Anisa Jabones

La primera boutique que le abrió las puertas fue Gloss, en el 2012. El primer pedido fue de $100; unos 20 jabones. Luego vino otro, y otro... Y  no dejó de ir a ferias para hacer contactos.

Como el negocio creció dejó la cocina de la casa, montó un   taller en su patio y contrató una ayudante. Luego debió alquilar un local en la zona industrial de la vía a Daule, requisito para obtener registros sanitarios; e invirtió en maquinaria.

En ese tiempo,  le contagió la pasión por los aromas y las texturas a su hermana María Ruth,    ingeniera agrónoma  de 42 años. Junto a ellas trabajan ahora dos personas más: una en el área administrativa y la otra en la producción. Pero en época de Navidad se duplican.

Hoy, la perfumada producción de Anisa es de unos 32 000 jabones anuales, que se venden en  40 locales de cosméticos,  ropa, regalos, productos orgánicos y yoga de la ciudad y de todo el país.

El Grupo Dipaso nació de la idea de dos desempleados

Lenín Parra se emociona cuando recuerda  los inicios de su negocio junto con su esposa, Martha Solís, en el sector de la Bahía. Bordeaba los 24 años,  estudiaba Ingeniería Civil y dividía su tiempo entre ser ayudante de cátedra y atender su caramanchel de 2 m x 2 m en las calles Huayna Cápac, entre   Manabí y Ayacucho.

Ahí ofrecía desodorantes, champús, esmaltes... Así empezó su emprendimiento, hoy convertido en el grupo Dipaso, empresa ecuatoriana que distribuye líneas de maquillaje y cosmética de la cual es su representante legal y gerente general.  En la actualidad cuenta  con 24 tiendas en Guayaquil, Quito, Daule y Machala y prevé abrir otros tres puntos de venta en diciembre.

“Surgió de un emprendimiento de dos desempleados   y, claro, un emprendedor se arriesga a todo porque no tiene que perder nada”, cuenta Parra al referirse a los inicios de su empresa que ya  lleva 31 años.

No existen recetas mágicas para iniciar un emprendimiento. La única fórmula es trabajar y la mejor anécdota  fue cuando me cerraron las puertas los bancos y empresarios,  esto inspiró a seguir adelante", Lenín Parra, gerente general de Dipaso

Sentado en una de las áreas del recién inaugurado centro de distribución en la vía a Daule, recuerda que cuando empezó en 1998  no tenía capital, por lo que  decidió  arriesgarse  y recurrir a un “chulquero bueno” que le prestó  un millón de sucres con el 15 % de interés.

“Mi mejor banquero fue ese”, dice Parra y agrega que luego de  tres años, al término de pagar la deuda, abrió su primer local en la Bahía.

Por eso para él esta zona comercial es el punto “de inspiración” de su negocio que  se expandió e incorporó servicios y productos novedosos.

En la actualidad cuenta  más de 500 colaboradores y sus cuatro hijos se han sumado al negocio.

Y destaca  que Guayaquil es una de las ciudades más lindas, no solo por lo que tiene, sino por su gente, trabajadora y sencilla.

Una pequeña despensa que se multiplicó a seis Nelson Market

Ver a Guayaquil como el próximo destino de desarrollo es la aspiración de Nelson Oñate Bayas y de su esposa, Doriz Muñoz Vera, dueños de Nelson Market, un emprendimiento que nació hace 39 años en el cantón Samborondón.

El ambateño, de 67 años, mientras recorre su local recién inaugurado en Ciudad Celeste, recuerda junto con su  esposa cómo surgió el negocio: “Vine desde muy pequeño a Guayaquil y comencé a trabajar en una despensa. Luego, me enamoré, me casé  y hubo varias ideas. Así  iniciamos en Entre Ríos en una despensa pequeña, ese fue nuestro primer local”.

Los recuerdos de cómo su emprendimiento fue creciendo  tienen un gran significado  para Doriz,  guayaquileña de 60 años, porque sus cuatro hijos nacieron y crecieron a la par del negocio. Ahora ellos “están con nosotros en el negocio, nos dicen esto se hace, esto es mejor, y así hemos salido adelante”.

Hay que tener perseverancia, ser pacientes e ir de la mano con la familia. Existen muchos emprendedores y a ellos les aconsejo: si desean ponerse un negocio, analicen el terreno. No pueden ponerse en cualquier lugar",  Nelson Oñate, propietario de Nelson Market

El negocio se inició con el nombre Despensa Tres Hermanos, señala Doriz en referencia a sus tres primeros hijos, “pero después tuvimos otro y se cambió a Nelson Market por mi hijo y esposo”.

Cada uno de los integrantes de la familia se dedica a actividades específicas como marketing, supervisión, redes sociales, entre otros.

Al momento cuentan con seis locales  en Samborondón,  vía a la costa, La Aurora y en Tornero.  Se dedican a la venta de un sinnúmero de productos desde frutas hasta todo tipo de bebidas. Además, dan servicio a domicilio en Guayaquil.

Ellos aspiran a abrir una sucursal en esta ciudad,  donde aseguran tener buena acogida.

Algunos pedidos son de Puerto Santa Ana y Urdesa.

“El mercado de Guayaquil es duro, pero hay cómo llegar y con servicio a domicilio. Ahí está Nelson para llevarle lo que necesita”, dice Oñate.

Al momento trabajan en crear una aplicación móvil para  receptar más pedidos.

La app se llamaría Nelson Go y con ello esperan asociarse a otras tiendas y extender sus servicios. (I)