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Ideas para que mejore producción de sombrero de paja toquilla

Ideas para que mejore producción de sombrero de paja toquilla
Portoviejo -

Innovar el tejido del sombrero de paja toquilla con implementación de colores y mejorar el sistema de venta fueron las ideas planteadas ayer en un taller de buenas prácticas de la comercialización de este producto que se confecciona en las regiones Costa y Sierra.

La actividad se cumplió en el marco del séptimo aniversario de la declaratoria del tejido tradicional de paja toquilla de Ecuador como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, efectuada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Este producto se elabora principalmente en el cantón Montecristi (Manabí), Biblián (Cañar) y en Cuenca (Azuay).

Flavio Zhagui, artesano de Cuenca, consideró que es vital para la conservación de la tradición de tejer sombreros de paja innovar, darle color bajo tendencias asociadas a la temporada, al clima de cada lugar.

“Cuando hablamos de patrimonio intangible es tratar de tener un producto buscando nuevos caminos para ese sombrero”, citó Zhagui, quien exporta sombreros directamente o a través de varias empresas a Europa y Estados Unidos.

La asociación es fundamental no solo para exportar, sino para crear conciencia sobre el trabajo de mantener todo el proceso del sombrero, desde el cultivo de los toquillales, indicó Herlinda González, de la comunidad Dos Mangas, en la provincia de Santa Elena.

Ella sostuvo que una forma de perpetuar este tejido ancestral es que los artesanos de antaño hereden ese conocimiento a las nuevas generaciones.

Hólger García, coordinador zonal 4 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), destacó la importancia de talleres como el que se desarrolló ayer en Picoazá (Portoviejo) y que reunió a artesanos de tres provincias (Manabí, Santa Elena y Azuay).

En el marco de la agenda que se cumplió por la fecha, durante dos días el cantón Biblián (Cañar) se convirtió en el centro de atención de los productores del tradicional sombrero de paja toquilla. En el Primer Encuentro Nacional realizado entre el miércoles y ayer participaron delegaciones de cuatro provincias del país.

Las experiencias que compartieron las tejedoras en torno a la milenaria prenda fueron variadas. Hablaron del tejido, de la comercialización y cómo potenciar esta actividad.

El mentor de esta iniciativa fue el alcalde de Biblián, Guillermo Espinoza. Él comentó que uno de los objetivos de la cita es generar nuevos nichos de mercado y fuentes alternativas de financiamiento.

Pero más que eso, dijo, es generar una mancomunidad para mejorar las condiciones de vida de quienes dedican sus vidas a esta actividad.

Si bien el sombrero fue el componente principal durante estos dos días, el alcalde resaltó que de la paja toquilla también salen otros elementos decorativos, como canastillas, reposteros y hasta nacimientos.

El camino recorrido por los artesanos de Biblián para convertirse en un referente del tejido en paja toquilla del Austro no ha sido sencillo y luego de varios años empezaron a exportar sus productos bajo la marca Bibilak.

El inicio de esta historia se dio con un grupo de mujeres que creó la Cooperativa de Producción Artesanal Padre Rafael González, que encontró en la cooperación internacional su brazo de apoyo. (I)