Política

Plagas y factores climáticos continúan afectando la producción de papa

Plagas y factores climáticos continúan afectando la producción de papa

Fátima. Es el nombre de la última variedad de papa liberada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) en el 2019. Se trata de una papa resistente al tizón tardío, una de las plagas más comunes, junto a la punta morada, que afecta a este tubérculo; y cuenta con un tiempo precoz de cosecha de solo 140 días.

A Fátima se unen yana shungo, liberadas en 2011; y libertad y Josefina, en el 2015; que además también presentan resistencia al tizón tardío y un tiempo de cosecha precoz, incluso 20 días menor al de la variedad Fátima, tienen otras condiciones favorables como: alto contenido de hierro (Fe), cinc (Zn), antioxidantes para procesamiento en forma de hojuelas y preparación de platos gourmet; alto contenido de vitamina C, puede usarse para consumo en fresco o en procesamiento y tolerancia a las sequías.

Sin embargo, estos cuatro tipos de papa son solo algunas de las cerca de 550 variedades nativas, más de 20 variedades mejoradas y alrededor de 14 especies silvestres que existen en el Ecuador, que según Marcos Andrade, director ejecutivo del Iniap, es el centro de diversidad mundial de papa, junto a Perú y Bolivia.

Andrade resalta que la papa es el tercer cultivo más importante a nivel mundial, después del trigo y el arroz, razón por la cual desde el 26 de junio del 2008 este producto tiene su día nacional en el país.

Según cifras del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la papa se produce en 10 provincias y 80 cantones de la Sierra ecuatoriana. El 76% de la superficie es cultivada en áreas menores a 5 hectáreas; y el consumo per cápita para 2018 fue de 25,32 kg.

Se estima que 82 759 productores cultivan papa y 250 000 más están vinculadas directa e indirectamente a esta cadena agroalimentaria y es fuente de empleo para 3,5 millones de jornales al año, aproximadamente.

Sin embargo, pese a las fortalezas de este cultivo, del 2018 al 2019 sufrió una decrecimiento en su rendimiento al bajar de 16,28 toneladas por hectárea (tm/ha) a alrededor de 13 t/ha.

Según Andrade, esto se debió a problemas de enfermedades como la punta morada que afectó severamente la producción de papa en todas las provincias productoras. Además, otras plagas como el complejo de polillas y la roña de la papa; sumadas a factores climáticos adversos como las sequías y heladas.

"El cambio climático ha acentuado la presencia de eventos climáticos extremos como sequías y heladas y en otros casos exceso de precipitaciones. Además se ha incrementado la incidencia de enfermedades que antes no eran limitantes de la producción", precisa el funcionario.

Agrega que actualmente se encuentran complementando el mejoramiento genético clásico con el uso de la biotecnología para acelerar el proceso de mejoramiento. Además, tienen establecido un programa de cruzamientos entre progenitores que tienen los genes de los caracteres que buscan mejorar.

Contra la punta morada desarrollaron un programa de mejoramiento que está en la fase de evaluación de los posibles progenitores.

"Se está estudiando también la transmisión por semilla de esta enfermedad, la dinámica poblacional de insecto vector y se están validando estrategias de manejo con agricultores", revela Andrade, quien adelanta que el Iniap implementará más ensayos en las fincas de productores para combatir las plagas y mejorar el rendimiento.

Mientras, sobre la industrialización de este producto el MAG señala que es reducida, debido a que es consumida mayormente en fresco, estimándose que solo 20 000 t de la producción son industrializadas como snacks en forma de chips; es decir, la industria absorbe apenas el 3 % de la producción nacional de papa.

Se estima que en 2019 la producción fue de 651 691 t, que considerando los volúmenes de importaciones de papa prefrita bastón y de exportaciones de papa chip (papas nativas) y congeladas, según cifras del Servicio Nacional de Aduanas (Senae), resulta un excedente de 90 900 t.

"Estas importaciones no representan riesgo para la producción nacional, ya que equivalen al 3 % y además si bien existen tres industrias nacientes de papa prefrita bastón (Nutripapa, Hortaleg y Kypross), su producción estimada anual es de apenas 1700 t (16 % de la demanda del mercado)", concluye el MAG. (I)