Política

Puertos de Guayaquil tienen bodegas especiales para almacenar el nitrato de amonio, así se previenen explosiones como la de Beirut

Puertos de Guayaquil tienen bodegas especiales para almacenar el nitrato de amonio, así se previenen explosiones como la de Beirut

La violenta onda expansiva y el enorme hongo rojizo que se originó por una explosión en el puerto de Beirut, en Líbano, sorprendió esta semana al mundo.

Captada en videos de cámaras y celulares, la explosión dejó cerca de 150 muertos, más de 5000 heridos y miles de personas sin techo por la onda que afectó casas y edificaciones cercanas al puerto.

El Gobierno libanés asoció la explosión a 2750 toneladas de nitrato de amonio que llevaban seis años embodegadas en el puerto sin las medidas de seguridad adecuadas.

Este es un compuesto que se lo usa con fines agrícolas, como fuente de fertilizantes, y en la industria de la minería. Por eso es común que transite por vía marítima y llegue con frecuencia a muchos puertos en el mundo.

Ecuador importa este componente químico para uso agrícola. La carga entra por diferentes puertos de Guayaquil, como Contecon, Fertisa y otros ubicados en el sur.

Los especialistas indican que el nitrato de amonio tiene sus riesgos, pero para su detonación debe existir una combinación de factores, como dosis altas, presencia de sustancias combustibles o fuentes intensas de calor. En la reducción de riegos también influyen las medidas de seguridad que se establezcan en el almacenamiento.

Contecon, el principal puerto ubicado en el sur de Guayaquil, ha recibido buques y almacenado dentro de sus instalaciones este tipo de carga, bajo la modalidad big bags (contenedor industrial diseñado para almacenar y transportar productos).

El concesionario refiere que sigue “estrictos protocolos de seguridad” para la descarga y el almacenamiento según la normativa nacional e internacional que se exige.

Al momento, Contecon no tiene este compuesto en sus instalaciones. Según la terminal, el almacenamiento de sustancias químicas de esta naturaleza se lo realiza en bodegas que cumplen todos los estándares dispuestos por las autoridades.

Son bodegas que “cuentan con ventilación adecuada, aisladas de otros productos químicos que no sean compatibles, red contra incendios y monitoreos permanentes de concentración de gases”, indica John Villamil, gerente de Seguridad y Ambiente de Contecon.

El Terminal Portuario Fertisa, que opera en el sur de Guayaquil y que recibe este tipo de carga, señala que sus bodegas también cumplen con los estándares de seguridad, certificadas por Agrocalidad.

Por esas instalaciones se importa desde hace muchos años nitrato de amonio para fines agrícolas. Francisco Barriga, gerente general de Fertisa, indica que la terminal lo hace cumpliendo los requerimientos regulatorios de los entes de control y con las medidas de seguridad para la manipulación y posterior almacenamiento.

El ejecutivo agrega que el nitrato de amonio de uso agrícola es diferente al nitrato de amonio que se emplea para la minería, de grado industrial. Y explica que para que el nitrato de amonio sea de riesgo debe existir una combinación de elementos que lleve, a más del nitrato de amonio, combustible y un detonante de alto poder explosivo.

El nitrato de amonio que explotó en Beirut se cree que fue comprado para la minería, según datos recientes.

Para tener bajo control cualquier riesgo, Fertisa sostiene que cuenta con una bodega específicamente separada y acondicionada para este producto, que tiene áreas ventiladas y alejadas de la exposición directa a rayos solares para la conservación del producto. Además posee un control de temperatura interior, así como un sistema de pararrayos y está protegida por una red contra incendios.

La Asociación de Terminales Privados del Ecuador (Asotep), que agrupa a ocho instalaciones portuarias de la ciudad, parte de ellas ubicadas en la isla Trinitaria, esgrime que los puertos asociados aplican todas las normativas, regulaciones y los procedimientos para el manejo de la carga peligrosa que “garantizan la integridad del personal y de las infraestructuras”.

Iliana González, directora ejecutiva de Asotep, especifica que ello incluye el cumplimiento de las normas establecidas por las autoridades y las regulaciones obligatorias del Código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP) que certifica internacionalmente a las terminales. (I)

De Rusia llega el nitrato de amonio

Los suelos y cultivos requieren de nutrientes y entre los principales están el nitrógeno, potasio y fósforo. Una de las fuentes de nitrógeno es el nitrato de amonio.

Una parte importante de la producción de ese componente está en Rusia. Y en Ecuador este producto es comercializado por algunas empresas.

El nitrógeno es el nutriente más utilizado en los campos y cultivos. Se estima que representa cerca del 50 % de la necesidades entre sus varias fuentes como son úrea, nitrato de amonio, sulfato de amonio, nitrato de potasio, entre otros.

El nitrato que llega a los puertos como Fertisa es de grado y uso agrícola, diferente al producto que habría ocasionado el desastre en Beirut, que sería de uso en minería. (I)

Cargas de alto riesgo se retiran pronto

Cuando hay cargas de alto riesgo, como químicos o explosivos, se deben adoptar consideraciones especiales para que la mercancía salga rápido de un puerto.

El Código IMDG, documento generado por la Organización Marítima Internacional (OMI), establece nueve clases de productos químicos peligrosos y las regulaciones para el manejo.

La terminal de Contecon señala, por ejemplo, que no almacenan cargas de la clase 1 (explosivos), clases 5.2 (peróxidos), clases 6.2 (riesgos biológicos-infecciosos) y clases 7 (radiactivos).

El puerto refiere que todos estos son considerados productos de salidas directas, lo que implica que una vez bajados del buque, cumpliendo las normas de seguridad, se los retira inmediatamente de la terminal.

Los fuegos artificiales se consideran de clase 1. La salida de estos productos también es directa y para que puedan ser descargados deben estar presentes los delegados del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Aduana y el cliente o dueño de la carga. (I)