Política

Viajeros afectados de Tame aún esperan por reembolsos

Viajeros afectados de Tame aún esperan por reembolsos

El plan de la familia de Xavier Ordóñez era tomar unas vacaciones en agosto para recorrer Quito y Mompiche, en Esmeraldas. Compraron 27 boletos para salir desde Cuenca y llegar a esos destinos por vía aérea.

La adquisición de los pasajes para siete adultos y dos niños la realizaron a finales de enero en Tame. Por esos tiques pagaron más de 1300 dólares.

El cierre de la aerolínea, que entró en un proceso de liquidación, trastocó los planes de la familia de Ordóñez. Desde hace varias semanas intentan obtener un reembolso, pero no reciben respuesta.

Jennifer García, quien adquirió tres pasajes para viajar a Fort Lauderdale (Estados Unidos), tampoco ha logrado una respuesta. Ella debía viajar en marzo, pero por la pandemia cambió los boletos para agosto, sin saber el desenlace que tendría la aerolínea.

Decenas de viajeros que compraron boletos en esta aerolínea están en la misma situación. Quedaron "en el aire" tras anunciarse en mayo que entraba en proceso de liquidación por las pérdidas que acumulaba.

Desde ese mes Tame solo hizo unos cuantos vuelos especiales de repatriación. De los 932 empleados, 527 estaban en suspensión de jornada laboral, 63 en vacaciones y 342 en teletrabajo por la emergencia sanitaria. Esta semana unos 500 ya fueron notificados de su separación.

En medio de la preocupación por obtener el reembolso, los viajeros afectados han ido a oficinas, han escrito por redes sociales y correos electrónicos. Algunos solo han recibido como respuesta por mail que se realizarán las devoluciones de los tiques, pero cuando tengan las directrices emitidas por el Gobierno ampliarán la información. A otros les han pedido que adjunten documentos de respaldo, sin obtener más detalles.

Los afectados han comenzado a agruparse a través de redes sociales y WhatsApp. Solo en un grupo hay cerca de 70 personas con pasajes que ya debieron realizarse o debían ejecutarse en este semestre. También hay quienes compraron a través de agencias de viaje.

En ese grupo está Carolina Acosta, quien adquirió tres pasajes a través de una agencia de viajes para su mamá y dos sobrinas que estaban varadas en Fort Lauderdale.

"El vuelo estaba para el 10 de abril, incluso cuando Tame empezó a realizar vuelos humanitarios traté que mi mamá y mis sobrinas sean incluidas allí, pero no tuve esa opción", dice.

Su familia ya llegó al país tras comprar pasajes en otra compañía. Y ya la tarjeta de crédito le está cobrando lo que pagó por los tiques de Tame que no pudo usar.

La respuesta que le ha dado la agencia de viaje es que el proceso de reembolso, por la gran cantidad de solicitudes que tenían, podía demorar unos seis meses.

Hace más de un mes las autoridades indicaron que habría una pronta alternativa sobre cómo iba a realizarse la devolución, pero hasta ahora hay detalles. Incluso el ministro de Transporte, Gabriel Martínez, barajó la posibilidad de realizar vuelos para poder cumplir con los pasajes vendidos. Eso no se ha ejecutado y los cinco aviones están en tierra.

El miércoles, este Diario volvió a consultar sobre cómo marcha este proceso de reembolso al Ministerio de Transporte. De allí indicaron que el asunto debía consultarse a la Empresa Coordinadora de Empresas Públicas (EMCO). Pero en el Departamento de Comunicación de EMCO señalaron que el asunto debía consultarse al MTOP y Tame.

Reembolsos una vez que haya recursos

A las 16:30 de ayer, la aerolínea refirió que a la fecha mantiene boletos abiertos emitidos, los cuales tienen vigencia de un año desde su emisión. Y acota que recibirá y tramitará todas las solicitudes de reembolsos que presenten los pasajeros de acuerdo a las regulaciones tarifarias.

"Los desembolsos se realizarán en cuanto la empresa cuente con los recursos a través de la venta de activos que se espera se realice en los próximos meses", asegura la compañía.

Tame recuerda que la crisis del COVID-19 ha afectado a toda la industria aérea.

Todos los casos de reembolsos deberán ser direccionados y manejados a través del
mail de [email protected]. (I)

¿Es posible volar?

Antes de anunciarse la liquidación, Tame tenía en operación 5 aviones: tres ATR propios y dos Airbus arrendados. Dos Embraer estaban en tierra.

Pilotos de la aerolínea indicaron que mientras dure el proceso de cierre se podían hacer vuelos sobre todo para poder evacuar pasajeros que tenían comprado tiques.

El personal de cabina estaba inquieto debido a que sería complicado una reinserción laboral en el mercado por la crisis en el sector aéreo. (I)