Vida

Beber té verde habitualmente está relacionado con una vida más larga y sana

Beber té verde habitualmente está relacionado con una vida más larga y sana

Aunque mucho ya se ha hablado de las bondades que posee el té, un estudio destaca los beneficios para una vida más larga que brinda el té verde a quienes lo consumen.

Según una investigación publicada en el European Journal of Preventive Cardiology, una revista de la Sociedad Europea de Cardiología, el tomar té verde, al menos tres veces a la semana, está relacionado con una vida más larga y sana.

De este estudio fueron parte 100.902 personas sin antecedentes de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y cáncer. "El consumo habitual de té se asocia con menores riesgos de enfermedades cardiovasculares y muerte por cualquier causa", señaló el primer autor del estudio, el doctor Xinyan Wang, de la Academia China de Ciencias Médicas, en Pekín.

Pero muchos se preguntan por qué el té verde se destaca entre otros como el rojo o el negro y esto tiene una explicación. Se debe a que este posee en gran cantidad polifenoles, que contrarrestan la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo, incluyendo la hipertensión arterial y la dislipidemia.

Además, en un estudio que comprendió el análisis por tipo de té, se concluyó que beber té verde está relacionado con un 25% menos de riesgos de enfermedad cardíaca incidente y apoplejía, enfermedad cardíaca fatal y apoplejía, y muerte por todas las causas. Estos beneficios no se evidenciaron en los resultados del examen al té negro.

En una investigación realizada en el este de Asia, se pudo determinar que los beneficios del té verde pueden verse realmente en quienes lo toman con frecuencia, tres o más veces a la semana, más no en quienes lo hacen de repente. Esto también debido a los polifenoles, dado que estos no permanecen a largo plazo en el cuerpo, por lo que para obtener bondades cardioprotectoras debe ingerirse esta bebida seguido y por un largo tiempo.

Estos análisis también dieron como resultado el que, en comparación con quienes no toman té o lo hacen muy poco, los consumidores habituales tenían un riesgo 20% menor de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, un riesgo 22% menor de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares mortales, y un riesgo 15% menor de muerte por todas las causas. (I)