Vida

Después del cierre por la emergencia sanitaria, los comerciantes lanzan ofertas creativas

Después del cierre por la emergencia sanitaria, los comerciantes lanzan ofertas creativas

Las puertas de los negocios se abrieron en Quito después de 78 días de cuarentena. Y por eso ahora buscan llamar la atención de la clientela con creatividad.

Una de las estrategias de los dueños de los locales son las ofertas. Es decir, bajar los precios de los productos lo que más se pueda... o darle un giro al negocio.

María Lema está sentada en la puerta de un local ubicado en el bulevar de Cotocollao, en el norte de Quito. Lleva puesta un tapabocas y lentes oscuros. Espera la llegada de algún comprador.

Su negocio de ropa y algunos productos de bazar tuvo que variar desde el 3 de junio –cuando la ciudad pasó a amarillo– para recuperar las ventas perdidas.

Ahora, además de las prendas de vestir, expende huevos, aceites y detergentes. “Le pedí a mi hija que me diera un poco de mercadería, algo tenía que hacer”, manifiesta la mujer de 65 años.

El local funciona más de 15 años. Y esta fue la primera vez que no pudo abrir por tanto tiempo. Incluso en algunos paros nacionales las ventas no dejaron de realizarse.

Debe tres meses de arriendo, aunque su casera le dijo que la esperaría hasta que el negocio se recupere. “Si no me toca devolver los productos y el local”, dice María.

Está tramitando el permiso en el Municipio para vender víveres, pero las solicitudes son demasiadas. “Tengo el comprobante de que estamos en el proceso”, agrega.

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La calle Lizardo Ruiz, en ese sector, se ha caracterizado por la actividad comercial que revive de a poco con la flexibilización de las medidas, pero los clientes no han llegado como esperaban.

Fabiola Quilumba atiende un local de zapatos. Tras la reapertura del negocio, trabaja en los inventarios para las ofertas y para decidir qué productos pedir a los proveedores. “Durante este tiempo hubo cero producción y tenemos que salir a flote como sea”, comenta.

En la entrada se exhiben zapatos que no pasan de los 10 dólares, que son los precios que los clientes más buscan. “También estamos conscientes de que ha habido despidos y el presupuesto no es el mismo”, explica.

La comida también ha sido uno de los sectores más golpeados. En un restaurante se ofrece el combo de dos pollos más papas por 16 dólares, un fuerte reajuste a las ganancias para llamar la atención. Cristina Cañar fue contratada para uno de los turnos, por lo que aspira a que las ventas mejoren para conservar su trabajo.

“Han venido a preguntar, se ha vendido poco, pero quizá sea cuestión de que vayan enterándose de las ofertas”, cuenta.

A pesar de que la zona es concurrida y de que el toque de queda se inicia a las 21:00, los comerciantes dicen que a partir de las 17:00 la gente ya no transita por ahí. “No hemos vuelto a la normalidad, había actividad hasta la noche, pero la gente se va temprano”, concluye Fabiola Quilumba.

Protocolo

Todos los negocios han adoptado medidas de bioseguridad, como bandejas de desinfección, uso de tapabocas y entregas a domicilio.