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Discotecas, bares y centros de tolerancia podrán reabrir en Santo Domingo de los Tsáchilas

Discotecas, bares y centros de tolerancia podrán reabrir en Santo Domingo de los Tsáchilas

Los centros de diversión nocturna de Santo Domingo, en el occidente del Ecuador, tienen luz verde para reabrir. El acalde, Wilson Erazo, anunció que las autorizaciones para discotecas, bares, centros de tolerancia, entre otros, será paulatina. Lo dijo mediante un video difundido la tarde de este miércoles 23 de septiembre de 2020 en la página de Facebook del Municipio.

Los centros serán autorizados luego de que presenten un plan de reactivación y de bioseguridad que será revisado por las mesas de salud y seguridad del Comité de Operaciones de Emergencia cantonal.

Los dueños deberán presentar esas contingencias de forma individual. Erazo aseguró que además deberán firmar una carta de compromiso para que se responsabilicen por la seguridad de los usuarios.

No dio detalles del aforo que se permitirá ni de los requisitos técnicos. Pero la mayoría de comercios que se han activado desde hace un mes cumplen con un protocolo que establece un aforo del 75%, la disponibilidad de sitios para lavarse las manos y dispensadores de alcohol y gel.

En los balnearios de agua dulce, que abrieron hace dos semanas, está prohibida la venta de alcohol y el funcionamiento de pistas de baile. Cada sitio autorizado tiene un adhesivo que indica que es un local que cumple con esas disposiciones. Los centros nocturnos serán los últimos en volver a operar en el marco de la reactivación tras la finalización del estado de excepción por la pandemia del coronavirus.

Santo Domingo concentra al menos 100 establecimientos de esta categoría dentro de su zona rosa y en las vías perimetrales. El burgomaestre señaló que el trabajo de mujeres en centros clandestinos y en las calles se había convertido en un problema en la ciudad.

Uno de los lugares más concurridos por las trabajadoras sexuales es el redondel del Sueño de Bolívar, en uno de los accesos al cantón.

Algunos moradores se sintieron afectados desde que se cerraron los centros de tolerancia, en marzo de 2020. Antes de esa decisión, los visitantes se tomaban fotografías en ese sitio emblemático de la urbe.