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El coronavirus, la plaga que faltaba para la ola de calor en India

El coronavirus, la plaga que faltaba para la ola de calor en India

Cuando el agua escasea, el lavado de manos recomendado contra la epidemia de coronavirus es impensable para los cientos de millones de indios pobres como Bala Devi, sofocada por una ola de calor estival que este año cae en plena pandemia.

“Hace tanto calor que los niños no paran de pedir agua para beber. ¿Cómo vamos a darles agua para que se laven las manos si ni siquiera tenemos suficiente para beber?”, declara esta madre de un barrio pobre de Nueva Delhi.

Una ola de calor abrasa estos días el norte de India, donde de mayo a junio el termómetro ya suele superar los 40°C. El martes subió a 47,6°C en la capital, lo que equivale a su temperatura más alta en 18 años durante un mes de mayo.

En esta época del año, el suministro de agua corriente puede ser errático, sobre todo en las barriadas donde viven casi 100 millones de indios. Muchos deben formas filas para llenar cubos en camiones cisterna traídos por las autoridades.

“Cada sorbo de agua es un lujo para nosotros. No podemos permitirnos despilfarrarla duchándonos o lavándonos las manos”, explica Bala Devi, tapándose la nariz por el hedor que desprenden las alcantarillas obstruidas y el sudor de los niños.

La familia de ocho miembros de Bala Devi vive encerrada en su modesta vivienda de un cuarto debido al confinamiento en vigor desde finales de marzo para luchar contra la propagación del coronavirus en India. Solo dispone de un pequeño ventilador en el techo para hacer circular un poco el aire.

Tienen agua corriente en casa, pero últimamente suele estar cortada. Y una bomba eléctrica destinada a extraerla de la capa freática apenas saca nada.

“Oro líquido”

“Si no podemos lavarnos y hay suciedad por todas partes, entonces está claro que el virus nos va a atacar”, afirma preocupada Anita Bish, una vecina con un bebé semidesnudo en brazos.

Las personas de los barrios más marginados de India se proveen de agua en los tanqueros del Gobierno. Foto: AFP


Casi un tercio de los 1 300 millones de indios tienen que racionar el agua durante el verano. Los grifos se secan, las capas freáticas bajan y el nerviosismo provoca peleas en las filas de espera para la distribución del “oro líquido”.

El confinamiento ha agravado la situación de las familias más pobres, obligándolas a quedarse en casa, con poca agua para refrescarse y con escasos medios. Solo el 7% de los hogares indios tiene aire acondicionado, aunque esta tecnología se está democratizando cada vez más.

En el barrio de casuchas de Sanjay Niwas de Nueva Delhi, Lakhpat esperó más de dos horas junto con decenas de habitantes un tanque de agua del Gobierno que nunca llegó.

“Debido a los problemas de agua, no podemos respetar las reglas de distanciamiento físico. La gente se amontona, unos contra otros, empujándose por ser el primero en llenar el cubo” cuando llega el camión, describe.

India registrará olas de calor extremo más frecuentes debido al calentamiento global y al aumento de las “actividades generadoras de calor”, como la industria o el sector de la construcción, estima Tarun Gopalakrishnan, experto del Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente.

“Cuando observamos los promedios estacionales, a veces obviamos el hecho de que los extremos están aumentando y causan problemas sociales enormes”, dijo.

Pese a los programas para mejorar el acceso al agua corriente, casi 163 millones de indios de ciudades y pueblos carecen de agua potable cerca de sus hogares, según un informe de 2018 de la oenegé WaterAid.

El costo económico es considerable: el informe estima que se pierden 73 millones de días laborables cada año en la India debido a enfermedades transmitidas por el agua.

El gobierno del primer ministro Narendra Modi ha convertido el acceso al agua corriente en una de sus prioridades, y prometió resolverlo para 145 millones de hogares rurales de aquí a 2024.