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El liquen plano no es contagioso, pero debe tratarse

El liquen plano no es contagioso, pero debe tratarse

El liquen plano es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la presencia de pequeños tumores eruptivos rojizos que se resuelven espontáneamente sin dejar cicatriz la mayoría de veces.

A veces es confundido con alguna infección de la piel, pero es una enfermedad autoinmune e inflamatoria que eleva el tejido formando una superficie abultada por la que también se le llama liquen plano. No es contagiosa.

Es más usual que se presente entre las mujeres que en los hombres, en especial en las personas blancas.

Las causas no están establecidas, pero lo que se sabe es que se produce cuando el sistema inmunitario ataca células que no reconoce como propias del cuerpo. Aunque sí se ha notado que ciertas acciones pueden hacer que se forme de imprevisto: productos químicos, medicamentos como el ibuprofeno u otros cardiológicos, vacunas como la antigripal, y la hepatitis C.

Entre los síntomas están, además de la sobreelevación del tejido, que esa parte tome un color violeta, picazón, úlceras o ampollas y hasta caída de cabello.

Aunque suele presentarse más en las extremidades, también puede ser oral, ungueal y en el cuero cabelludo.

Cuando se presentan lo mejor es acudir al médico para tratarlo adecuadamente con las opciones terapéuticas necesarias para controlar los síntomas. (I)