Vida

Joven que cayó de la ventana de su casa y su supuesto asesino estudiaban medicina

Joven que cayó de la ventana de su casa y su supuesto asesino estudiaban medicina

La amistad entre Leonardo Sebastián Mena Pita y Oswaldo Feijóo Romero comenzó hace tres años, en un aula de clases, pero terminó abruptamente con la muerte de uno de ellos, hecho por el cual el otro está entre rejas, acusado de su asesinato.

Ambos estudiaban para salvar vidas, pero Leonardo Sebastián no pudo escapar de la muerte. A él lo hallaron muerto, el pasado martes, en el cerramiento de la casa donde habitaba, en la ciudadela La Garzota, en el norte del Puerto Principal. Al parecer, fue lanzado desde la ventana de una segunda planta alta.

El padre de la víctima, Egdar Mena Almeida, relató a EXTRA que Sebastián y Oswaldo se conocieron en la Universidad de Guayaquil, donde ambos estudiaban Medicina.

“Mi hijo le llevaba un año de estudios, él ya iba a noveno semestre y el otro chico (Oswaldo) a octavo, porque perdió un año”, comentó Almeida.

El progenitor contó que su hijo y el sospechoso no solo eran compañeros de carrera, sino que además compartían una amistad y que incluso Oswaldo había estado en el departamento de su muchacho .

“Ellos se reunían porque se conocían desde hace tres años. El 13 de marzo él (Feijóo) y otros compañeros estuvieron en el departamento de mi hijo e incluso hay una foto donde aparecen compartiendo. Se los ve sonrientes”, manifestó Mena.

Joven que cayó de la ventana de su casa y su supuesto asesino estudiaban medicina

Los padres de la víctima aseguran que a su hijo lo lanzaron por la ventana.

El progenitor dijo que desconoce si el otro sospechoso Leonel Eduardo Esparza y su hijo eran amigos, pero aseguró que los tres estudiaban para ser médicos.

“No sé si mi hijo conocía al otro chico (Leonel), pero de lo que estoy seguro es que ellos no fueron con buenas intenciones al departamento. Es claro que llegaron para robarle y luego lo mataron”, refirió el dolido padre.

Contó que Sebastián viajaba con frecuencia a otros países y traía productos para vender. Su último viaje fue en febrero a Miami, Estados Unidos, donde se hospedó en casa de una prima, retornando al país los primeros días de marzo.

Édgar sostuvo que Oswaldo y Leonel llegaron a las 14:00 al departamento de su hijo y que allí estuvieron bebiendo. “Ellos tuvieron varias horas para planificar el robo y luego matarlo y lo lanzaron para hacer creer que fue un suicidio. Las maletas con la mercadería están vacías y tampoco aparece el dinero que mi hijo sacó del banco”, refirió el padre del fallecido.

A José Cuesta, dueño del condominio donde Sebastián habitaba desde hace más de dos años, le sorprende que la vida de su inquilino se haya apagado de una forma violenta.

“Era un chico amable, responsable con el pago del arriendo. A pesar de que con frecuencia hacía reuniones con sus amistades, nunca hubo escándalos, ni problemas. Los vecinos no me dieron quejas de su comportamiento”, comentó José.

Explicó que cuando llegó para ver lo que había ocurrido en su inmueble el chico no tenía signos vitales.