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Juan Castro, el pianista ecuatoriano que apuesta por la fusión

Juan Castro, el pianista ecuatoriano que apuesta por la fusión
Madrid -

El pianista ecuatoriano Juan Castro recibió una esmerada formación clásica, pero su amor por las tradiciones locales lo llevó a una música de fusión con la que quiere ofrecer a los jóvenes de su país algo más que el rap o el reguetón.

Intérprete, profesor y compositor, Juan Castro viajó a Madrid para presentar este pasado viernes en Casa América su principal obra, "Nueva era de la música sinfónica ecuatoriana".

El disco, grabado con la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV) y producido por el venezolano Hildemaro Álvarez, es un manifiesto de lo que quiere promocionar en el resto del continente: una fusión de música clásica y géneros locales, al modo de lo que hiciera en el siglo XX en Brasil Heitor Villa-Lobos, con sus Bachianas Brasileiras.

Y es que "necesitamos sensibilizar a los ecuatorianos para que respeten y amen sus propios ritmos, su música", defiende este pianista de 50 años formado en el Conservatorio Nacional, en Quito, y originario de Loja.

"Yo estoy de acuerdo en que los jóvenes escuchen eso [rap y reggaeton], pero también tenemos que darles posibilidades y otras opciones", añade Juan Castro Ortiz en una entrevista con AFP en Madrid.

La naturaleza, omnipresente

Su disco "Nueva era", que concurrió a los Grammy Latinos de 2017, se presenta como una oda a los encantos naturales de las cuatro regiones de Ecuador (amazónica, sierra, costa e islas Galápagos), y accesoriamente a su mujer peruana y sus tres hijos.

Algunas de las piezas, de breve duración, están compuestas en torno a una idea narrativa, a la manera de los poemas sinfónicos de Richard Strauss, como Till Eulenspiegel, Don Juan o Muerte y Transfiguración.

El material musical de partida son las tradiciones locales: el pasillo -género nacional por excelencia consistente en una danza popular en 3/4-, la bomba -un ritmo afroecuatoriano-, el yumbo -prehispánico y típico de la región amazónica- o el albazo, propio de la región serrana.

"La propuesta mía es mostrar la belleza natural y cultural del país, con ritmos vernáculos, pero realizando esa fusión con los estilos globales, como son académicos, el jazz, el new age".

"Yo me cuestionaba por qué no puedo tocar un pasillo o un albazo al mismo nivel que una sonata de Beethoven o un preludio de Bach. Así que empecé a investigar, a componer", hasta alumbrar este disco, cuenta.

El singular resultado de estas indagaciones son piezas como "Cóndor Imperial", donde la famosa ave recibe el disparo de un cazador (un sonoro acorde en re menor), y trata de escabullirse sana y salva.

O "Mi país, mi lugar", una fusión entre pasillo, bomba y new age, donde "me imagino un ave que viene desde Perú volando, aburrido de ver el desierto por un lado y el océano Pacífico por otro, y de pronto a lo lejos alcanza a ver algo de color verde, y ése es el Ecuador".

Cuenta que la idea de componer esta pieza le vino de una anécdota que lo hizo "sentirse triste": el hecho de que el gobierno ecuatoriano desembolsara 1,2 millones de dólares para utilizar el tema de los Beatles "All you need is love", como parte de una campaña publicitaria internacional llamada "All you need is Ecuador" y lanzada en 2014.

"Se necesitan recursos" para promover la música ecuatoriana, incide por ello Juan Castro. (I)