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La infidelidad creció durante la cuarentena, según estudio

La infidelidad creció durante la cuarentena, según estudio

Desde hace dos años que Sofía veía a su compañero de trabajo a escondidas de su pareja. Los fines de semana en los que se escapaban para viajar hacia alguna playa de Santa Elena terminaron de forma abrupta cuando el brote de la pandemia del covid-19 llegó a Ecuador. Los amantes tuvieron que adaptar su relación a lo digital para que no se consumiera su pasión.

“Nos escribimos más que antes, todo sin que mi novio sepa”, cuenta la diseñadora gráfica guayaquileña, de 29 años. Confiesa que sus deseos por reencontrarse con su otra pareja crecen cada día, aunque conviva en un departamento en el centro de la urbe con su relación oficial desde 2011.

La infidelidad es un acto en el que uno de los miembros de la pareja quiebra el compromiso que tiene en la relación. “La infidelidad es definida como la ruptura de las normas implícitas o explícitas en una relación de cualquier tipo, es decir aquellas normas que se dicen o se asumen, el concepto de infidelidad se sostiene bajo una subjetividad particular”, explica Karen Estrella, psicóloga clínica mantense especializada en sexología.

Esta acción puede ser la respuesta de la búsqueda de lo que la persona siente que no le da su pareja, llamar la atención de otros, suplir una inseguridad o una forma de represalia. “Las diversas redes sociales, páginas de citas y espacios virtuales en general son fuentes varias para poder encontrar a otro/a que pueda llamar la atención”, detalla Rodolfo Rodríguez, sexólogo guayaquileño miembro de la Sociedad Ecuatoriana Sexología y Educación Sexual.

Los mensajes o llamadas que tienen un tinte romántico o sexual pueden ser considerados como infidelidad, en ellos se encuentran los deseos y fantasías de satisfacerse o sentir placer. Esto también podría llevar a lo que se conoce como sexting (textos cargados con fantasías sexuales) y sexcam (videollamadas íntimas en la que los participantes se autocomplacen). “Son consideradas un acto de infidelidad digital por lo general. Puesto que se pone en ejecución el órgano que predomina en la sexualidad del ser humano, el cerebro”, agrega el especialista consultado por EXTRA.

La infidelidad creció durante la cuarentena, según estudio
Una encuesta hecha por EXTRA mostró que el 25 % de ellos empezó un amorío en la cuarentena. (Imagen referencial)

Sofía es una de las miles de personas que, pese al aislamiento social, sus amoríos sobrevivieron a las circunstancias. Según un estudio realizado por la plataforma de encuentros extramaritales Gleeden, desde que comenzó el confinamiento de varios países como medida de protección contra el coronavirus, la aplicación incrementó en un 160 % su número de usuarios. El análisis concluyó que la mayoría de sus nuevos suscriptores eran hombres y que recurrieron a las infidelidades virtuales porque necesitaban distraerse del tiempo que pasaban con sus familias o parejas.

Aunque el universo de los perfiles creció, las horas que pasaban en la app cayó a solo minutos. La investigación de la compañía precisó que esto puede ser debido al miedo que sienten las personas a que sean sorprendidos escribiéndose con su relación extraconyugal. Al igual que Sofía, el 50 % usuarios intercambiaban mensajes en la noche, cuando sus parejas descansaban. Una encuesta realizada por este medio a 667 personas, reveló que el 25 % de ellos empezó un amorío durante la cuarentena gracias a Internet; mientras que el 33 % continuaba en contacto con su amante.

La conexión de este tipo de relaciones puede fortalecerse o romperse de forma definitiva. “Va a depender mucho del vínculo que las dos persona hayan creado. Si existe de por medio un vínculo afectivo van a sobrevivir, esperando con ansias el momento para volver a encontrarse, pero si por el contrario la relación no involucra sentimientos, probablemente, no sobrevivan”, comenta Carmen Palma, sexóloga manabita, especializada en sexología en la Universidad de Almería.

En el caso de Sofía, la joven asegura que su amorío se ha fortalecido; sin embargo, descarta por completo abandonar su noviazgo. “Con él pienso casarme, no lo dejaría después de tantos años. Lo que tengo es algo pasajero”, finaliza.

Estrella detalla que este tipo de relaciones tienen tres escenarios:

1. Quienes hayan experimentado la falta notoria y racionalización de su relación extramarital refuerzan el deseo y agotan esfuerzos por un acercamiento.

2. Los que fueron descubiertos en su relación probablemente la limiten o terminen.

3. Quienes hayan concebido su relación primaria como prioridad probablemente limiten y lleguen a terminar su amorío.