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Logró salir de prisión después de ocho años, pero dio positivo para COVID-19

Logró salir de prisión después de ocho años, pero dio positivo para COVID-19

Édgar fue condenado a permanecer 12 años en el Centro de Rehabilitación Social de Cotopaxi por un delito sexual. Sin embargo, al estar allí ocho, su abogado Juan José Enríquez vio la posibilidad de conseguir su prelibertad e hizo los trámites. Entonces, el 26 de mayo el hombre dejó atrás el encierro, “cumpliendo todos los requisitos”, según su defensor.

Pero la alegría para su familia de tenerlo de vuelta duró poco. El padre de Édgar lo llevó a un laboratorio de Quito para que le realizaran una prueba para detectar si tenía COVID-19, solo por si acaso. El resultado los sorprendió: era positivo.

Entonces Édgar se sintió mal por sus allegados. Tras no haber compartido con ellos tanto tiempo, cuando llegó a su casa abrazó a casi todos. “Incluso tuve contacto con mi sobrino de tres años y ahora se me parte el corazón”, cuenta el ex privado de libertad en una entrevista con EXTRA.

Según Enríquez, su defendido salió del Centro de Rehabilitación contagiado. “No le hicieron ni siquiera una prueba rápida”.

Los protocolos

La salida de Édgar fue sorpresiva, pues con la emergencia sanitaria esperaba que su pedido fuera atendido al menos en agosto. Pero ese miércoles pensó que incluso se burlaban de él cuando le dijeron que recogiera sus cosas para ir a casa.

“La noche anterior me sentí un poco mal y fui al policlínico”, relata el hombre. Su compañero de celda estaba igual. “Le compartí una de las pastillas que me dieron, pero parecía un simple resfriado por el clima de Latacunga”, explica.

En el policlínico del centro incluso le tomaron los signos vitales y la temperatura. Todo estaba normal.

Sin embargo, según Édgar y su abogado, no se habrían cumplido los protocolos para su salida. Al parecer, ni el uso de la mascarilla ni la distancia física. “Vino un coronel de la Policía y preguntó por qué no se cumplía”, relata.

Logró salir de prisión después de ocho años, pero dio positivo para COVID-19

Los compañeros que salían con él tomaron distancia en los filtros que debieron pasar para respirar la libertad.

Luego, Édgar se acercó a una tienda para pedir una llamada y gestionar su regreso a Quito. “Llamé a mi papá y le dije que ya me soltaron. No lo podían creer porque no hubo audiencia”, agrega. La señora de la tienda le dio un tapabocas y lo llevó hasta su casa. Ahora no sabe cómo estará la mujer que lo ayudó.

Aislamiento

Para este hombre resulta paradójico que cuando finalmente logró dejar la cárcel, enseguida debiera aislarse, 18 días al menos. Hoy está en el octavo. “No he salido para nada y ya no veo a mi familia”.

Sus padres, hermanos y sobrinos también decidieron aislarse por precaución. No se han realizado las pruebas para saber si están contagiados, aunque no tienen síntomas. “Nunca me perdonaría haber puesto en riesgo a mi familia”, dice Édgar.

Este Diario envió un correo electrónico la mañana de ayer al director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores del Ecuador (SNAI), Edmundo Moncayo, para pedir una versión de este caso, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

Sin embargo, en un comunicado publicado en redes sociales, el SNAI indicó que el director de este centro de rehabilitación, Patricio Limaico, tuvo una reunión con el gobernador de Cotopaxi para coordinar la aplicación de pruebas rápidas para detectar COVID-19 a las personas que se encuentran dentro de posibles cercos epidemiológicos en este centro penitenciario.

El nombre del protagonista fue cambiado para proteger su identidad.

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Cuatro años con condiciones

Según Juan José Enríquez, su defendido deberá presentarse periódicamente ante un juzgado. Durante los cuatro años que le restan de la pena deberá, además, demostrar que tiene una actividad laboral honesta y hacer trabajo social, donde el sistema penitenciario lo asigne.

LAS CLAVES

Celeridad en los trámites

En el marco de la emergencia sanitaria, el SNAI aceleró la revisión de concesión de libertades y beneficios penitenciarios.

Fallecimientos

El 31 de mayo el SNAI confirmó la muerte de un reo debido a una enfermedad catastrófica en el Centro de Rehabilitación Social de Cotopaxi.