Vida

'Parásitos', un provocativo guiño de la sabiduría criolla

'Parásitos', un provocativo guiño de la sabiduría criolla

Es así como defino la serie de acontecimientos que narra el director Bong Joon - ho en su obra maestra Parasite (기생충). Y es que a pesar de tratarse de un producto cinematográfico realizado en el otro lado del mundo (Corea del Sur) podemos distinguir claramente hábitos, o mejor dicho ‘malos hábitos’ de nuestra sociedad occidental. La decadencia y el clasismo son iguales aquí o en Corea.

La cinta arranca con imágenes que nos permiten conocer la precaria realidad de la familia Ki -hay que admitirlo- en estos primeros segundos un par de sonrisas aparecen en nuestros rostros y se entremezclan con un sentimiento de lástima. Son cuatro personas viviendo en un departamento de Seúl, que más se asemeja a un sótano viejo que guarda las cosas inservibles.

Pequeños e ‘inocentes’ actos (como el valerse del Wifi del vecino, o falsificar un título universitario, justificando que de todas maneras lo tendrá en un par de años) podrían prestarse para llegar a una conclusión de la parentela liderada por el señor Ki-Taek. Es justamente eso lo que hace la película oriental, obligarte a predecir lo que pasará más adelante, aún más si has escuchado una que otra cosa de esta, pero las sorpresas de la trama son impensables -a veces- e invitan al espectador a entrar en un momento de tensión. Especialmente cuando sale a la luz un nuevo escenario con código morse incluido.

Está Gi Wo, el joven que ingresa a la mansión de los señores Park para dar clases de inglés a su adolescente hija. Wo, el personaje que consigue que su hermana sea contratada por los patrones para que se encargue de su inquietante hijo menor. Y esta a su vez logra que despidan al chofer para que sea asumido por su padre. Para finalmente -mediante la manipulación- deshacerse de la última pieza, la ama de llaves de años de la familia, quien es reemplazada por Choong-Sook, la madre de los Ki. Es así como vemos la historia de una familia trabajando para otra familia, un claro ejemplo de nepotismo.

Estos personajes con un particular olor a rábano, no sorprenden con ‘su sabiduría criolla’ que viene con guion incluido, en su lugar causan una rara especie de impotencia -¿Y si usaran esa misma inteligencia para superarse de manera honrada y así salir de una vez por todas de ese asqueroso hueco en el que viven?-. Es inevitable la impotencia y reconocer esas características en muchos personajes de nuestro entorno -refiriéndome de manera general- ¿llegamos a ser unos parásitos antes algunas situaciones de nuestras vidas?.

Sin embargo, la trama tiene sus ratos de ternura, que dejan ver el lado humano de cada uno de sus personajes, el acercamiento entre dos clases sociales y el proceder de una familia adinerada sobre sus trabajadores. Y a esto le sumo 'atrevidamente' el escenario en el que los Ki pasan de la fiesta a la tristeza, a causa de una inundación que se toma los interiores de su 'pocilga' de hogar; una parte de la cinta donde los personajes salvan 'lo más preciado' de su casa.

¿Se trata de un filme perfecto? No, hay escenas que están forzadas a que las cosas pasen como el director quería que sucedan, y es válido que desde lo inverosímil se desarrollen ciertos momentos de la cinta.

¿Qué es lo fascinante?Las actuaciones, los escenarios -qué bella casa la de los Parks- y qué fotografiable el barrio de los Ki-. Las cámaras lentas y primeros planos con las que se cuenta la rabia interna que se eleva en su máxima potencia en los últimos momentos de la película, donde un cumpleaños es frustrado por un escenario desolador y descabellante. Y el soundtrack -qué buena musicalización- elegida idóneamente para sonorizar cada uno de los momentos cruciales de la cinta, sonidos clásicos y piezas incidentales de terror. Un aplauso para estas creaciones a cargo del compositor Jung Jaeil.

Una Palma de oro al mejor largometraje en el festival de Cannes, un Globo de oro a mejor película de habla no inglesa, premio a mejor elenco en el Sindicato de Actores de Estados Unidos, son algunos los galardones que más destaca tener el filme coreano. Y ahora mismo se luce con seis nominaciones en el Óscar, incluida mejor película.

¿Será que los ‘Parásitos’ del Óscar se alzarán con la estatuilla dorada el próximo 9 de febrero?, ¿Qué piensan ustedes?, hasta entonces, los que aún no la han visto deberían hacerlo. (O)