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Plasma de pacientes recuperados, una alternativa en estudio para tratar casos de COVID-19

Plasma de pacientes recuperados, una alternativa en estudio para tratar casos de COVID-19

En los últimos días a través de redes sociales se han difundido mensajes en los que se busca a pacientes recuperados de coronavirus COVID-19 que cumplan determinadas características para que donen plasma. Esto se debe a que varios profesionales de la salud de Ecuador están contemplando el tratamiento de la enfermedad mediante este método que se investiga en países como China y España.

De hecho, en la guía terapeútica para COVID-19 que había emitido el Ministerio de Salud Pública de Ecuador se incluyó un apartado sobre la inmunidad pasiva. Este documento fue elaborado por 28 especialistas.

"La inmunidad pasiva es un tratamiento utilizado en medicina cuando no existen tratamientos específicos o vacunas disponibles para una enfermedad infecciosa. La Organización Mundial de la Salud ha sugerido el uso de plasma o suero de pacientes convalecientes en infecciones virales emergentes cuando no existan vacunas o tratamientos farmacológicos para estas infecciones", se explica en el documento.

Sin embargo, en el apartado sobre inmunidad pasiva se añade que hasta la fecha no existen tratamientos específicos y vacunas que hayan demostrado para la infección por SARS-CoV-2. Aunque de acuerdo a datos previos sugieren que la administración de plasma de pacientes convalecientes de la infección por SARS-CoV-2 tiene efectos positivos en el tratamiento de la infección.

El plasma es el componente de la sangre que contiene agua, proteínas y anticuerpos. Se extrae a través de un proceso denominado plasmaféresis y se separa de la sangre con un dispositivo.

En un artículo de los doctores Arturo Casadevall y Liise-Anne Pirofsk se explica que la terapia pasiva de anticuerpos es un método utilizado desde finales del siglo XIX. Se explica que una vez que se extrae la sangre se examinan los anticuerpos neutralizantes del virus, estos son separados en un suero que se administra de manera profiláctica y con este método reducir síntomas y mortalidad.

"Cuando se administra a una persona susceptible, este anticuerpo circulará en la sangre, llegará a los tejidos, y proporcionará protección contra la infección. Dependiendo de la cantidad de anticuerpos y composición, la protección conferida por la inmunoglobulina transferida puede durar de semanas a meses", se explica en el documento.

De acuerdo con los investigadores, este proceso debe ser utilizado para tratar a las personas con síntomas tempranos y prevenir enfermedades en las personas expuestas.

Durante los casos de COVID-19 que se presentaron en China, un experto de Wuhan, epicentro de la pandemia, hizo un llamado a los pacientes curados que se contagiaron del nuevo coronavirus COVID-19 para que donen plasma en hospitales pues se han identificado anticuerpos en el plasma de algunos pacientes.

Resultados iniciales indican la efectividad de la transfusión de plasma para curar pacientes diagnosticados con infección por COVID-19, dijo Zhang Dingyu, director del Hospital Jinyintan de Wuhan, un importante hospital designado para admitir casos confirmados, en una conferencia de prensa.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estadounidense abrió una convocatoria a aquellos profesionales con licencia que quisieran probar el tratamiento a través de un proceso de solicitud de emergencia de nuevos medicamentos. El plasma será administrado en pacientes con infecciones graves o inmediatas y tan solo en un paciente mediante la solicitud.

"Es posible que el plasma convaleciente que contiene anticuerpos contra el SARS-CoV-2 (el virus que causa COVID-19) pueda ser efectivo contra la infección. El uso de plasma convaleciente se ha estudiado en brotes de otras infecciones respiratorias, incluida la pandemia del virus de la influenza H1N1 2009-2010, la epidemia de SARS-CoV-1 de 2003 y la epidemia de MERS-CoV de 2012", se explica en la publicación en su página web.

Entre los antecedentes de uso de este método está en el 2014 con el brote de Ébola en Sierra Leona donde la administración de plasma de supervivientes redujo la mortalidad. En China también se anunció hace varias semanas el uso de este método para el tratamiento de pacientes con COVID-19, pese a que no hay un informe final los resultados preliminares serían alentadores. (I)