Vida

¡Todo el dolor de una madre al encontrar a su hijo muerto!

¡Todo el dolor de una madre al encontrar a su hijo muerto!

Los familiares de José Antonio Mercado Vernaza tenían siete días sin saber de su paradero. Desesperados lo buscaron en hospitales, en las unidades policiales y hasta denunciaron su desaparición en la Fiscalía del Guayas.

La mañana del pasado jueves 23 de mayo la búsqueda terminó, pero con un triste final. José Antonio, de 31 años, estaba muerto y su cuerpo reposaba en el Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses de Guayaquil.

El cadáver fue llevado a este lugar, a las 21:00 del pasado lunes. Luego de ser hallado en la avenida Nicolás Lapentti, en Durán.

Annabel Mercado, hermana del fallecido, contó que sus familiares lo vieron por última vez a las 12:00 del pasado viernes. “Una vecina nos dijo que mi hermano había tenido problemas con unos policías y que ellos lo subieron a un patrullero. Fuimos a la Unidad de Policía (UPC) del sector para saber si estaba allí, pero nos dijeron que no, que desconocían del procedimiento”, explicó la joven.

Mientras Annabel relataba la angustia que vivieron estos días, su mamá Iludis Vernaza no pudo contener el dolor por la muerte del tercero de sus cinco hijos y se desmayó en los exteriores del Laboratorio de Criminalística.

La señora fue socorrida por sus parientes. Una allegada le dio un calmante, mientras que otros familiares la levantaron del piso para darle de beber agua.

En medio del sufrimiento por la tragedia, Iludis clamaba justicia. “No es un perro el que ha muerto, deben decirnos qué pasó con mi hijo, cómo llegó a ese lugar y cuál fue la causa de su deceso. Tiene huellas de haber sido golpeado”, gritaba la desconsolada madre.

Annabel reveló que su hermano consumía sustancias sujetas a fiscalización y que también bebía alcohol con frecuencia, “pero no sabemos qué le pasó, por qué apareció en ese lugar tan lejos de su casa”.

También mencionó que el miércoles, una amiga le dijo que fuera a la morgue, “porque había cadáveres sin ser reconocidos”.

José Antonio era soltero y vivía en el solar 20, manzana 11, de la cooperativa Leonidas Proaño, en el sector del Trinipuerto, sur porteño. Sus familiares realizaron los trámites para retirar su cadáver y acabar con el dolor que los consume.